México y EU con plan técnico para gestionar agua del Río Bravo
México y Estados Unidos acordaron un plan técnico para gestionar el agua del Río Bravo conforme al Tratado de Aguas de 1944.
Los gobiernos de México y Estados Unidos acordaron un plan técnico conjunto para gestionar el agua de la cuenca del Río Bravo, en apego al Tratado de Aguas de 1944, en medio de una sequía extrema que afecta la disponibilidad del recurso en la región fronteriza.
El plan fue dado a conocer mediante un comunicado conjunto entre autoridades de ambos países y diversas dependencias, entre ellas la Secretaría de Relaciones Exteriores, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y agencias homólogas estadounidenses, que destacaron la cooperación técnica y política que permitió su elaboración.
The U.S. and Mexico agreed to concrete steps to eliminate Mexico’s past water delivery deficits, address longstanding water management challenges, and hold regular engagements to ensure deliveries and prevent future deficits—advancing shared interests and regional stability.
— Bureau of Western Hemisphere Affairs (@WHAAsstSecty) February 3, 2026
Compromiso con el Tratado de 1944
De acuerdo con las autoridades, el plan se inscribe dentro de los mecanismos previstos en el Tratado relativo al aprovechamiento de las aguas de los ríos Colorado, Tijuana y del Río Bravo, firmado en 1944, que regula la distribución del recurso hídrico entre ambos países y obliga al cumplimiento de entregas binacionales.
El acuerdo enfatiza el respeto a la soberanía de ambas naciones y la necesidad de garantizar el derecho humano al agua y a la alimentación, especialmente para las comunidades que dependen del agua en territorio mexicano, al tiempo que se estabiliza la gestión del recurso ante condiciones hidrológicas adversas.
Ajustes a entregas y déficits acumulados
El plan contempla una ruta clara para atender tanto el ciclo actual como los déficits acumulados de entregas de agua que México tiene con Estados Unidos, mediante procedimientos técnicos y financieros desarrollados por la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA), órgano binacional encargado de supervisar el cumplimiento del tratado.
Funcionarios de ambos países indicaron que la estrategia busca fortalecer la planeación con mayor previsibilidad, incorporando infraestructura y acciones de largo plazo para enfrentar los efectos de la escasez de agua, y así atender las necesidades de consumo humano, agricultura y actividades productivas en la región.
Sequía extrema y gestión compartida
La cuenca del Río Bravo enfrenta una sequía histórica, que ha afectado tanto a México como a Estados Unidos, complicando el suministro y las entregas de agua binacionales bajo los parámetros del tratado.
En este contexto, el plan técnico incluye acciones para adaptarse a las condiciones hidrológicas de la región y asegurar la entrega mínima anual acordada, ajustada según la disponibilidad real del recurso y los procedimientos binacionales establecidos.
El Tratado de Aguas de 1944
El Tratado de Aguas de 1944 establece la distribución de aguas de los ríos fronterizos, incluyendo el Río Bravo y el Colorado, entre México y Estados Unidos, dentro de ciclos de cinco años y bajo la supervisión de la CILA, con la finalidad de garantizar el uso equitativo del recurso hídrico a ambos lados de la frontera.
Con información de Uno TV.
