Morena cierra filas: Inzunza descalifica señalamientos de EU
La bancada de Morena en el Senado manifestó su respaldo al legislador y exigió pruebas contundentes a Washington.
El senador de Morena, Enrique Inzunza, rechazó de manera categórica los señalamientos emitidos por autoridades de Estados Unidos que lo vinculan con el Cártel de Sinaloa, calificándolos como “falsos y dolosos”.
El legislador sostuvo que las imputaciones forman parte de una estrategia para desacreditar a actores políticos ligados a la Cuarta Transformación, en un momento de alta tensión política.
Señalamientos como ofensiva política
Inzunza afirmó que las acusaciones no tienen sustento y responden a un intento de construir una narrativa negativa en torno a su figura y a su trayectoria pública.
Aseguró que se trata de un ataque directo contra el proyecto político al que pertenece, y no de un proceso basado en pruebas reales.
Defensa de su trayectoria pública
El senador subrayó que su carrera se ha desarrollado dentro del marco de la legalidad y que no existe evidencia que respalde los señalamientos en su contra.
Además, insistió en que ha actuado con responsabilidad institucional y rechazó cualquier vínculo con actividades ilícitas.
Un caso que escala en la arena política
Las declaraciones de Inzunza se dan en el contexto de las acusaciones presentadas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos contra diversos funcionarios de Sinaloa, entre ellos el gobernador Rubén Rocha Moya.
El caso ha generado una fuerte reacción en el ámbito político nacional, con posturas encontradas entre quienes piden investigar a fondo y quienes denuncian una intervención externa en asuntos internos.
Morena cierra filas
Desde el interior del partido, diversas voces han respaldado al senador, argumentando que las acusaciones deben analizarse con base en el debido proceso y no en declaraciones provenientes del extranjero sin validación en México.
Este respaldo refleja la intención de mantener cohesión política frente a un escenario que podría tener consecuencias mayores.
Lo que está en juego
El caso no solo involucra a figuras específicas, sino que también impacta la percepción sobre la relación entre política y crimen organizado, así como la cooperación entre México y Estados Unidos en materia de seguridad.
Las acusaciones han abierto un debate sobre los límites de las acciones judiciales internacionales y su influencia en la política nacional.
Lo que podría venir
Se prevé que el tema continúe escalando en el ámbito político y mediático, mientras se define si las autoridades mexicanas iniciarán investigaciones propias.
El desenlace podría influir en la dinámica interna de Morena y en la relación bilateral, en un contexto marcado por la sensibilidad de los temas de seguridad y soberanía.
Con información de Diario de México
