Padres de los 43 de Ayotzinapa acusan a la CNDH de encubrir al ejército
Familiares de los normalistas de Ayotzinapa rechazan recomendación de la CNDH que deslinda al Ejército mexicano de los hechos de 2014.
Madres y padres de los 43 de Ayotzinapa calificaron como “terrible” que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) descarte la participación del Ejército mexicano en la desaparición de los jóvenes, en septiembre 2014.
Los familiares, a través del Centro de Derechos Humanos de La Montaña Tlachinollan, señalaron que la recomendación emitida por el organismo desacredita las investigaciones previas del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI).
Según las víctimas, el documento presentado por la CNDH busca respaldar la narrativa impulsada por el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Los puntos de conflicto expresados por los padres incluyen:
- Defensa institucional: Acusan a la CNDH de realizar una “defensa a ultranza” del Ejército, exculpándolo de responsabilidades en la desaparición y el ocultamiento de información.
- Limitación de responsabilidades: Sostienen que la CNDH intenta blindar a la institución castrense al reducir posibles omisiones a acciones de individuos aislados.
- Falta de novedad: Denuncian que la recomendación carece de elementos nuevos y simplemente replica extractos de otras investigaciones.
Padres acusan a CNDH de encubrir al ejército
Los familiares enfatizaron que diversos informes, incluido el del GIEI y la Comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia del Caso Ayotzinapa, han documentado pruebas sobre la actuación de las fuerzas castrenses durante aquella noche en Iguala.
Entre las pruebas mencionadas por los padres se encuentran:
Monitoreo constante: Aseguran que militares dieron seguimiento al traslado de los estudiantes en tiempo real y que informantes del Ejército estaban desplegados en puntos clave.
Omisiones en el auxilio: Señalaron que militares amenazaron a estudiantes que buscaron refugio en el hospital Cristina.
Control de vigilancia: Recordaron que los militares tenían a su cargo las cámaras del Centro de Comando, Control, Cómputo y Comunicaciones (C4), de las cuales no se permitió el acceso a las grabaciones del momento de la agresión.
Finalmente, los familiares reafirmaron su confianza en el trabajo realizado por el GIEI, calificándolo como “impecable”, y reiteraron que la CNDH no presentó pruebas suficientes para desestimar dichas investigaciones ni para exonerar a la institución castrense de los hechos ocurridos el 26 de septiembre de 2014.
(Con información de El Financiero)
