Palacio de Bellas Artes abre exposición dedicada al arte chicano
“AztLÁn, túnel del tiempo”, reúne a más de 30 artistas con el objetivo de tender un puente cultural entre México y Estados Unidos.
El Museo del Palacio de Bellas Artes, en Ciudad de México, inauguró por primera vez una exposición dedicada al arte chicano: “AztLÁn, túnel del tiempo”, reúne a más de 30 artistas con el objetivo de tender un puente cultural entre México y Estados Unidos.
El proyecto, concebido hace casi tres años, dialoga con la tradición muralista que distingue al recinto, donde conviven obras de figuras como Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros y José Clemente Orozco. Para Joshua Sánchez, curador en jefe del museo, la exposición retoma el origen del espacio con una mirada contemporánea y binacional centrada en la diáspora mexicana en Estados Unidos.
“Volvemos a la naturaleza del origen de este espacio, por una parte, del muralismo y, por otra parte, también expresiones que tienen que ver en torno al arte mexicano”, explicó.
La curaduría estuvo a cargo del artista Rubén Ortiz Torres y el cineasta Jesse Lerner, con la asesoría de Rita González. Durante el recorrido de prensa participaron artistas como Gabriela Ruiz, Shizu Saldamando, Rubén Ochoa y Guadalupe Rosales, quienes compartieron el trasfondo de sus obras.
“AztLÁn, túnel del tiempo” se presenta en CDMX
Entre las piezas más llamativas destaca el mural “El más allá”, del colectivo 3D Collective, donde una llanta en llamas cae como meteorito, así como el esténcil “Señor Suerte” (1969), del pionero del graffiti Chaz Bojorquez. Sin embargo, una de las obras más comentadas es la nave espacial de Rafa Esparza, inspirada en el Halcón Milenario de Star Wars, pero reinterpretada con la Piedra del Sol grabada en su estructura.
La pieza, titulada “Mexica Falcon after Dewey Tafoya”, fue elaborada en adobe, material que el artista vincula con su historia familiar en Durango. Para Esparza, trabajar con tierra implica una carga simbólica de memoria, identidad y sanación.
“Es un material que yo heredé de mi papá, que antes de emigrar a los Estados Unidos, él era un adobero en Ricardo Flores Magón, Durango. Trabajar con ese material fue una experiencia que lleva mucha sanación”, declaró. “La tierra ya es un contexto en sí mismo, carga memorias, carga vida, carga semillas. Todas esas cosas me interesan cuando estoy trabajando con el adobe”.
Además del recorrido expositivo, “AztLÁn, túnel del tiempo” incluirá conversatorios con artistas y un ciclo de cine en la Cineteca Nacional, ampliando así la reflexión sobre identidad, migración y memoria cultural.
Con información de AP
