PAN pide disolver poderes en Sinaloa por caso Rocha Moya
El PAN también acusó a Morena de encubrir a Rocha Moya y de proteger a funcionarios señalados por la justicia estadounidense.
El Partido Acción Nacional (PAN) solicitó al Senado de la República la disolución de poderes en Sinaloa, tras las acusaciones internacionales contra el gobernador Rubén Rocha Moya.
La dirigencia panista argumentó que la gravedad de los señalamientos ha superado el ámbito político y se ha convertido en una investigación de alcance internacional, lo que exige medidas extraordinarias.
Una medida excepcional en la Constitución
El PAN señaló que la desaparición de poderes es un mecanismo contemplado para situaciones extraordinarias, cuando las instituciones locales no pueden garantizar el orden constitucional.
Desde su perspectiva, las acusaciones por presuntos delitos contra la salud y vínculos con el crimen organizado han colocado a Sinaloa en una crisis que rebasa la capacidad de respuesta del gobierno estatal.
Argumento central: crisis institucional
De acuerdo con el partido, el caso dejó de ser un escándalo político para convertirse en un asunto de seguridad nacional e impacto internacional, debido a la participación de autoridades de Estados Unidos en la investigación.
Este escenario, sostienen, compromete la credibilidad de las instituciones locales y obliga a tomar decisiones que restablezcan el orden institucional.
Un contexto marcado por acusaciones graves
Las imputaciones contra Rocha Moya forman parte de un proceso iniciado por autoridades estadounidenses, que lo vinculan con presuntas operaciones del Cártel de Sinaloa, junto a otros funcionarios.
El caso ha generado una crisis política de alto nivel, con implicaciones tanto en el ámbito interno como en la relación bilateral entre México y Estados Unidos.
Reacciones encontradas en el escenario político
Mientras el PAN impulsa una medida drástica, otras fuerzas políticas han llamado a actuar con cautela, señalando la importancia de respetar el debido proceso y evitar decisiones precipitadas.
El debate refleja una creciente polarización en torno al caso, que se ha convertido en uno de los temas centrales de la agenda política nacional.
Lo que está en juego
La eventual disolución de poderes implicaría la remoción de autoridades estatales y la designación de un gobierno provisional, lo que tendría un impacto profundo en la gobernabilidad de Sinaloa.
También abriría un precedente sobre cómo enfrentar crisis derivadas de acusaciones internacionales contra funcionarios en funciones.
Lo que podría venir
El Senado deberá analizar la solicitud y determinar si existen condiciones legales y políticas para proceder con una medida de esta magnitud.
Mientras tanto, el caso continúa escalando, con posibles repercusiones en el ámbito judicial, político y diplomático en los próximos días.
Con información de Diario de México
