Acuerdo provisional entre EU e Irán deja fuera el programa nuclear iraní

El pacto, que se prevé firmar oficialmente en Suiza, plantea medidas inmediatas como la reapertura del estrecho de Ormuz para el comercio global de petróleo.

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Acuerdo provisional entre EU e Irán deja fuera el programa nuclear iraní. (Foto: Composición Canva)
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Un acuerdo provisional entre Estados Unidos e Irán ha abierto una ventana diplomática de 60 días, pero ha dejado fuera —por ahora— el punto más crítico de la relación bilateral: el programa nuclear iraní.

El pacto, que se prevé firmar oficialmente en Suiza, plantea medidas inmediatas como la reapertura del estrecho de Ormuz para el comercio global de petróleo y posibles incentivos económicos para Teherán, siempre que cumpla ciertos compromisos. Sin embargo, el núcleo del conflicto —la capacidad nuclear iraní— ha sido relegado a una segunda fase de negociaciones.

El presidente estadounidense Donald Trump justificó previamente las acciones militares conjuntas con Israel en febrero como un intento por impedir que Irán desarrolle una bomba nuclear. No obstante, el acuerdo preliminar que ahora impulsa deja ese objetivo en suspenso, sujeto a negociaciones futuras cuyo desenlace es incierto.

Escepticismo político y dudas sobre su viabilidad

El anuncio ha sido recibido con reservas tanto por republicanos como demócratas en Washington, así como por aliados de Estados Unidos. El senador Lindsey Graham expresó abiertamente su desconfianza

“Mi escepticismo es el propio Irán. ¿Cómo sería un buen acuerdo? Nada de enriquecimiento”, declaró.

Las dudas no solo giran en torno a la voluntad de Teherán, sino también sobre la capacidad de la actual administración para sostener negociaciones técnicas complejas en un plazo tan corto. Expertos como David Schenker advierten que un acuerdo nuclear requiere atención minuciosa y un alto nivel de especialización, condiciones que, según él, han faltado en esfuerzos anteriores.

Desde la Casa Blanca, el vicepresidente JD Vance defendió el enfoque gradual del acuerdo, señalando que los beneficios para Irán dependerán directamente de sus acciones verificables. 

“No confío en lo que digan, confío en lo que hagan”, afirmó.

Presión del Congreso y factores externos

En el Capitolio, legisladores como Ted Cruz han insistido en que cualquier acuerdo nuclear deberá ser aprobado por el Congreso, mientras que otros, como Tim Kaine, reconocen que existe una base previa, pero advierten que las condiciones actuales son menos favorables.

Además del tema nuclear, persisten otros focos de tensión que el acuerdo provisional no aborda, como el programa de misiles balísticos de Irán, su influencia regional y la situación interna del país.

Un acuerdo que gana tiempo, pero no resuelve el fondo

Analistas coinciden en que el pacto representa más un intento de contención que una solución definitiva. Para algunos, como el investigador Brian Katulis, el acuerdo busca “limpiar un desastre innecesario” tras las tensiones militares recientes.

Mientras tanto, Irán mantiene su postura de que su programa nuclear tiene fines pacíficos, una afirmación que sigue generando dudas a nivel global.

Con información de AP

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