Agresión sexual en Cornell: mensajes reconstruyen el caso de Jane Doe
Una serie de mensajes revela detalles del caso de abuso que involucra a una exalumna y siete miembros de una fraternidad de la Universidad de Cornell.
Una serie de mensajes y registros de una investigación privada de la Universidad de Cornell reconstruyen cómo una exalumna pasó de considerar que un encuentro sexual ocurrido tras una fiesta había sido una experiencia humillante a denunciarlo como una agresión sexual.
Mensajes reconstruyen el caso de una exalumna de Cornell
La mujer, identificada como Jane Doe, sostiene que fue abusada por varios hombres en una casa de la fraternidad Chi Phi en octubre de 2024 y actualmente mantiene una demanda contra siete de ellos, además de Cornell, la fraternidad y otras personas.
Los documentos, descritos por The New York Times, muestran que el cambio en su percepción ocurrió durante las semanas posteriores a la fiesta del 19 de octubre de 2024.
Al día siguiente, la mujer regresó a su habitación y contó a sus compañeras que había consumido ketamina y que había tenido relaciones sexuales con varios hombres. Según los testimonios recopilados, en ese momento no describió lo ocurrido como una violación o agresión sexual. Una de sus compañeras, sin embargo, declaró que no recordaba que Jane Doe hubiera dicho que había consentido alguno de los actos.
Ese mismo día, uno de los hombres que posteriormente sería demandado le escribió para disculparse por “cómo se dieron las cosas la otra noche”. En el mensaje, lamentó que él y otro integrante de la fraternidad hubieran estado demasiado intoxicados para “pararlo y echar a la gente antes de que se saliera totalmente de control”.
La respuesta de Jane Doe, según los registros citados por el Times, fue distinta de la que daría semanas después.
“Al final del día nada de lo sexual fue ilegal”, escribió, y añadió que le había gustado estar con los dos hombres.
23 de octubre: el relato comienza a cambiar
Cuatro días después, el 23 de octubre, la mujer estaba cada vez más angustiada porque lo ocurrido comenzaba a circular por el campus. Poco después encontró una publicación en un foro en la que se afirmaba que integrantes de Chi Phi habían violado en grupo a una estudiante de segundo año y debían ser denunciados.
A los investigadores, posteriormente, Jane Doe les explicó que esa publicación fue el momento en que escuchó por primera vez una interpretación diferente de lo ocurrido.
“Esa es la primera vez que escuché que la narrativa cambiara a que yo no era una ramera y que me habían agredido”, relató, de acuerdo con los documentos.
En los días siguientes, sus mensajes con el integrante de Chi Phi adquirieron un tono diferente. La mujer comenzó a cuestionarlo sobre lo ocurrido y le reclamó: “¿cómo pudiste dejar que esto pasara?”. A pesar de ello, continuó comunicándose con él y tenía previsto acudir a la fiesta de Halloween de la fraternidad, aunque posteriormente perdió la invitación.
3 de noviembre: afirma que la mayoría de lo ocurrido no fue consensuada
El 3 de noviembre, aproximadamente dos semanas después de la fiesta, Jane Doe volvió a escribirle al hombre que se había disculpado con ella. Esta vez, su mensaje fue mucho más contundente.
“Dejemos claro que el 90% de lo que pasó esa noche no fue consensuado”, escribió, según los registros citados. También afirmó que le habían dado una cantidad importante de ketamina y explicó que sus recuerdos de aquella noche eran fragmentarios.
En el mismo intercambio describió un acto sexual que calificó como humillante y señaló: “Sé que te dije que me sentía incómoda y que no conocía a nadie en la habitación”.
Cinco días después, el 8 de noviembre, acudió a la policía del campus de Cornell para denunciar lo ocurrido. También habló con los investigadores el 14 y 15 de noviembre. De acuerdo con una transcripción de la entrevista obtenida por CBS New York, en esas conversaciones afirmó: “Puedo decir con 100% de certeza que fui violada”.
La investigación penal y las nuevas revelaciones
El fiscal de distrito local, Matthew Van Houten, decidió inicialmente no presentar cargos penales. El funcionario sostuvo que el primer relato recibido por la policía no incluía acusaciones de que Jane Doe hubiera sido drogada contra su voluntad, que hubiera quedado incapacitada más allá de su capacidad para consentir o que hubiera sido forzada a mantener relaciones sexuales.
Sin embargo, después de que CBS News difundiera detalles de la transcripción de la entrevista policial, Van Houten dijo que nunca había visto el relato detallado de la mujer y que se había basado en una declaración redactada por un agente de la policía del campus y firmada por ella. Esta semana anunció que reabrirá la investigación a partir de nueva información incluida en la demanda.
Ante la presión pública y política, la universidad anunció que incorporará abogados externos para investigar de manera independiente cómo manejó las acusaciones.
Letitia James será la fiscal a cargo del caso de agresión de Cornell
La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, firmó esta semana una orden ejecutiva nombrando a la fiscal general Letitia James como fiscal especial en el caso de agresión sexual de Cornell.
“Nueva información ha planteado serias preguntas sobre cómo se manejó este caso, y he perdido la fe en la capacidad del fiscal de distrito del condado de Tompkins para supervisarlo de manera justa. La joven mujer en el centro de este caso merece saber que cada hecho será examinado y que se perseguirá la justicia”, publicó en redes sociales.
Join me and @NewYorkStateAG James in Manhattan for an update on the Cornell sexual assault case. https://t.co/EXn2cwhwcL
— Governor Kathy Hochul (@GovKathyHochul) October 2, 2026
Tonight, I signed an executive order appointing Attorney General Letitia James as special prosecutor in the Cornell sexual assault case.
— Governor Kathy Hochul (@GovKathyHochul) October 2, 2026
New information has raised serious questions about how this case was handled, and I’ve lost faith in the Tompkins County DA’s ability to… pic.twitter.com/R1YvXc3TPa
Con información de AP
