¡Alerta! Influencers conservadoras van por eliminar voto femenino
Conservadoras en Estados Unidos abogan por renunciar a su derecho al voto y dejar que el marido decida por ellas: el llamado "household voting".
Influencers y activistas conservadoras en Estados Unidos promueven el "household voting", un sistema que propone un voto único por familia, donde el esposo decidiría la postura política, restringiendo el derecho al sufragio individual de las mujeres.
¿Qué es el "household voting" o el “voto por hogar”
La propuesta, conocida también como “voto único por familia”, surgió durante la cumbre anual de la organización Turning Point USA, celebrada en San Antonio, Texas, en junio pasado. En dicho evento, la empresaria Erika Kirk y diversas panelistas defendieron la idea de un sufragio ejercido por hogar, argumentando la necesidad de restaurar el liderazgo masculino en la familia.
Savanna Faith Stone, una de las figuras principales de esta tendencia, declaró en medios digitales que el modelo ideal implica un solo voto por familia, donde el esposo actúa como autoridad final. Esta postura se alinea con la retórica de influencers que califican al feminismo como una estrategia para "debilitar la institución familiar".
Relación con el movimiento "tradwife"
Esta iniciativa encuentra un terreno fértil dentro del movimiento tradwife (esposa tradicional), una tendencia digital que promueve el retorno a roles de género de mediados del siglo XX.
- Rol de la mujer: Se prioriza la dedicación exclusiva al hogar, la crianza y el cuidado familiar.
- Rol del hombre: Asume la responsabilidad única de proveedor económico y liderazgo espiritual.
- Estética: Se basa en una idealización glamurosa de la vida doméstica de los años 50, sin tomar en cuenta las cuestiones sobre los derechos humanos y de las mujeres.
Para las promotoras del household voting, la unificación de opiniones políticas y religiosas dentro del matrimonio es vista como un “fortalecimiento de la unión familiar”, aunque esto implique renunciar al derecho al voto obtenido por las mujeres estadounidenses en 1920, mediante la Decimonovena Enmienda constitucional.
Reacciones ante el cuestionamiento de derechos
La propuesta ha generado una fuerte indignación en casi todos los sectores sociales dentro y fuera de Estados Unidos.
La organización feminista mexicana We R Women On Fire enfatizó en sus plataformas digitales que la autonomía femenina es un derecho inalienable y no debe estar sujeta a debate.
"No se trata de tener miedo, se trata de tener memoria. Y de entender que la libertad de las mujeres nunca debería depender de la aprobación, la autorización o la decisión de alguien más",
señaló la colectiva en un comunicado.
Asimismo, recordaron que los derechos conquistados históricamente no deben ser considerados como algo garantizado, especialmente cuando existen movimientos que buscan activamente limitar la participación ciudadana de las mujeres en la vida pública del país.
(Con información de redes sociales y El Financiero)
