Año Nuevo Lunar: China lo inaugura con 9.500 millones de viajes
El fenómeno, conocido como chunyun, se extiende durante los 40 días alrededor del festival, que este año se celebra el 17 de febrero.
El Año Nuevo Lunar arranca en China marcado por una previsión récord de 9.500 millones de desplazamientos en todo el país, en lo que se considera el mayor movimiento humano anual del planeta.
17 de febrero
El fenómeno, conocido como chunyun, se extiende durante los 40 días alrededor del festival, que este año se celebra el 17 de febrero, y refleja tanto la importancia cultural de la fecha como las tensiones económicas que atraviesan millones de trabajadores.
Entre ellos está Liu Zhiquan, obrero de la construcción en Beijing, quien planificó un viaje en tren de más de 30 horas hasta Chengdu, capital de la provincia de Sichuan, a unos 2 mil kilómetros de distancia. Aunque un tren de alta velocidad podría llevarlo en apenas nueve horas, el costo —más del doble— lo obligó a optar por la alternativa más lenta.
“Las cosas parecen peores este año que el pasado. La economía está mal y es cada vez más difícil ganar dinero”, lamentó.
Aun así, Liu decidió emprender el largo trayecto para estar en casa durante el festival, la única época del año en que muchos trabajadores pueden tomar vacaciones y reunirse con sus seres queridos. Esa motivación se repite entre los cientos de millones que regresan a sus lugares de origen desde las grandes ciudades.
Viaje por aire y por tierra
De acuerdo con la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma, del total de desplazamientos previstos, 540 millones se realizarán en tren y 95 millones por vía aérea; el resto será por carretera. Las cifras superan cualquier registro previo y ponen a prueba la capacidad de transporte del país.
En estaciones como las de Beijing, la escena se repite: salas de espera abarrotadas, pasajeros cargando grandes maletas y bolsas, y viajeros que comen fideos instantáneos, un alimento común gracias al acceso gratuito a agua caliente en las terminales.
Para muchos jóvenes trabajadores, el festival adquiere un valor especial. Tian Duofu, quien comenzó recientemente a trabajar a tiempo completo en Beijing, espera con ansias los nueve días de vacaciones que inician el 15 de febrero.
“Se ha vuelto más difícil para una gran familia reunirse. Después de comenzar a trabajar, me di cuenta de que unas vacaciones tan largas son raras y nos vemos cada vez menos en persona, lo que hace que el Festival de Primavera sea significativo”.
En un país donde predominan largas jornadas laborales y pocos días de descanso, el Año Nuevo Lunar no solo es una tradición milenaria, sino un respiro imprescindible que, una vez más, pone a China en movimiento.
Con información de AP
