Archivos del FBI reavivan teorías sobre la muerte de Jeffrey Epstein
Nuevos documentos del FBI vuelven a poner bajo escrutinio las circunstancias que rodearon la muerte de Jeffrey Epstein en agosto de 2019.
Nuevos documentos del FBI, recientemente hechos públicos por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, vuelven a poner bajo escrutinio las circunstancias que rodearon la muerte de Jeffrey Epstein en agosto de 2019.
Caso Epstein: ¿qué dicen los documentos del FBI?
Los registros revelan que los investigadores federales consideraron inicialmente que una enigmática “mancha” o “destello” de color naranja, captada por cámaras de vigilancia cerca de la celda del financiero, podría haber sido un recluso.
La observación surge del análisis de un video grabado dentro del Centro Correccional Metropolitano de Nueva York, en las horas previas a que Epstein —condenado por delitos sexuales— fuera encontrado ahorcado en su celda durante la madrugada del 10 de agosto de 2019. Según los documentos, a las 10:39 de la noche anterior a su muerte, las imágenes muestran “un destello naranja” ascendiendo por una escalera cercana a su ubicación.
“Un destello naranja parece estar subiendo las escaleras del nivel L; posiblemente podría ser un recluso escoltado hasta ese nivel”, señala textualmente uno de los registros de observación del FBI incluidos en el más reciente paquete de archivos desclasificados.
Ropa de cama, es posible
Sin embargo, una revisión independiente realizada por la Oficina del Inspector General también identificó el objeto naranja en el video, aunque ofreció una interpretación distinta. Los investigadores apuntaron que, a esa hora, los reclusos se encontraban encerrados en sus celdas, por lo que consideraron “posible que alguien estuviera llevando ropa de cama o sábanas de los reclusos por las escaleras”.
Llama la atención que el análisis preliminar del FBI no fuera incorporado al informe final del Inspector General, publicado en 2023. En ese documento oficial, la revisión concluyó que la figura naranja captada por las cámaras correspondía a un “CO”, es decir, un agente penitenciario no identificado.
La revelación de estos registros añade un nuevo elemento a una de las muertes más polémicas del sistema penitenciario estadounidense y vuelve a alimentar las dudas sobre las fallas, omisiones y zonas grises en la vigilancia y los procedimientos la noche previa al fallecimiento de Epstein.
Con información de New York Post
