Arrestan al CEO de MoneyFlip LLC: pagó para matar a empresario mexicano
El caso de Marcos Arturo Kleiman Tronllan comenzó con una investigación por lavado de dinero y terminó con un cargo federal de homicidio por encargo.
EL director ejecutivo de MoneyFlip LLC, Marcos Arturo Kleiman Tronllan, fue arrestado en Miami, Estados Unidos, tras entregar 40 mil dólares para el supuesto secuestro y asesinato de un empresario mexicano al que acusaba de deberle dinero.
El caso comenzó con una investigación por lavado de dinero y terminó con un cargo federal de homicidio por encargo.
Detienen al director ejecutivo de MoneyFlip LLC en Miami
Kleiman fue aprehendido el 30 de julio de este año, horas después de completar el pago acordado con agentes federales encubiertos que simulaban pertenecer a una organización dedicada al asesinato por encargo.
De acuerdo con la denuncia presentada ante el Distrito Sur de California, el empresario enfrenta una pena máxima de 10 años de prisión y una multa de hasta 250 mil dólares por el cargo.
La investigación comenzó cuando agentes de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI, por sus siglas en inglés) analizaron empresas de cambio de divisas que operaban en los condados de San Diego e Imperial. Las autoridades identificaron a Kleiman como presunto responsable de operaciones de lavado de dinero mediante una empresa de servicios monetarios con licencia, registrada originalmente como MXN Financial LLC y rebautizada como MoneyFlip LLC en 2025.
Kleiman había vivido y trabajado anteriormente en San Diego antes de establecerse en Miami, desde donde continuó vinculado con el negocio de cambio y operaciones internacionales de divisas. Los documentos judiciales señalan que la empresa habría servido para realizar transacciones transfronterizas que evitaban los requisitos de reporte previstos en la Ley de Secreto Bancario.
De lavar dinero del narco a contratar un asesinato
En febrero de 2026, agentes encubiertos contactaron a Kleiman y le solicitaron convertir dólares provenientes del narcotráfico en criptomonedas. El empresario, según la denuncia, aceptó realizar las operaciones pese a conocer el origen ilícito del dinero.
“Dime los detalles principales. Necesito saber si lo que tienes es limpio o sucio”, habría respondido Kleiman, de acuerdo con los documentos judiciales.
Para mantener las conversaciones fuera de los canales habituales, creó una cuenta de correo electrónico cuya contraseña compartió con los agentes. Los mensajes se escribían y almacenaban como borradores sin enviarse, una estrategia que buscaba reducir el rastro digital de las comunicaciones.
En total, Kleiman convirtió alrededor de 750 mil dólares en activos digitales, que fueron enviados a una billetera controlada por un agente federal encubierto. Por las operaciones cobró una comisión de 10%. Pero las conversaciones sobre las transacciones financieras terminaron abriendo una segunda línea de investigación.
El supuesto plan para matar a un empresario mexicano
Durante las negociaciones, Kleiman preguntó a los agentes si podían ayudarlo a recuperar una deuda que, según él, mantenía con un empresario mexicano. La petición escaló hasta convertirse en una solicitud para secuestrarlo y asesinarlo. De acuerdo con la denuncia, Kleiman acordó pagar 40 mil dólares por el homicidio.
En mayo, un tercero entregó 5 mil dólares en efectivo a uno de los agentes en San Diego como primer anticipo. A principios de julio, el agente solicitó otros 5 mil dólares para “reservar a los salvajes” y advirtió que, pagara o no, la víctima sería abandonada muerta al costado de una carretera, a lo que Kleiman respondió que prepararía el dinero en las siguientes semanas.
El 28 de julio, los agentes le mostraron a Kleiman fotografías y un video falsificados para hacerle creer que el empresario había sido capturado, torturado y asesinado. Entre las imágenes había una fotografía de un supuesto cadáver tendido en un campo, cubierto con una manta que llevaba la frase “Por ser Rata”. Uno de los agentes le aseguró que el hombre ya había sido asesinado y que debían pagarles.
“De acuerdo. Cuenten con ello”, respondió Kleiman, según la denuncia.
Un último pago y antes de encontrarse con la justicia
El 29 de julio, Kleiman entregó otros 5 mil dólares en efectivo y transfirió cerca de 25 mil USDT a una billetera de criptomonedas como pago final. Con esa operación completó los 40 mil dólares que había acordado pagar por el supuesto homicidio: dos anticipos de 5 mil dólares cada uno y el pago final de 30 mil dólares. Horas después, agentes federales lo arrestaron en Miami.
El empresario mexicano involucrado en el supuesto encargo tenía 40 años, era residente permanente legal en Estados Unidos y, según la denuncia, anteriormente había convertido alrededor de 750 mil dólares en criptomonedas para ocultar ganancias procedentes del narcotráfico.
El caso quedó registrado con el número 26-MJ-4495 y está a cargo de los fiscales adjuntos Michael Deshong y Christopher Beeler, con la participación de Daniel Casillas.
Con información de Infobae
