Asamblea Nacional de Francia deroga ley esclavista del siglo XVII
La cámara francesa puso fin a la vigencia del “Code Noir”, un decreto que clasificaba a los seres humanos como “propiedad mueble”.
La Asamblea Nacional de Francia votó de manera unánime la derogación del llamado Code Noir, una ley del siglo XVII que regulaba la esclavitud en las colonias y que, sorprendentemente, nunca había sido eliminada formalmente del marco jurídico francés.
El fin del decreto del rey Luis XIV
Con 254 votos a favor y ninguno en contra, la cámara baja puso fin a la vigencia simbólica de este decreto promulgado en 1685 por el rey Luis XIV, el cual clasificaba a los seres humanos como “propiedad mueble” y legitimaba prácticas como el trabajo forzado, los castigos físicos, la venta e incluso la muerte de personas esclavizadas.
Aunque la esclavitud fue abolida en Francia en 1848, el hecho de que el Code Noir permaneciera en los códigos legales durante casi dos siglos generó conmoción y abrió un debate profundo sobre la memoria histórica del país.
Un discurso conmovedor
Durante la sesión, el legislador Steevy Gustave, descendiente de personas esclavizadas en Martinica, ofreció uno de los discursos más emotivos.
“No somos descendientes de esclavos. Somos descendientes de seres humanos nacidos libres, luego reducidos a lo peor — reducidos a la esclavitud”, expresó entre lágrimas.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, había señalado días antes que los 60 artículos del código “nunca deberían haber sobrevivido a la abolición de la esclavitud”.
“El silencio, incluso la indiferencia, que hemos mantenido durante casi dos siglos hacia este Código Negro ya no es un descuido. Se ha convertido en una forma de ofensa”, declaró.
Un pasado que aún pesa
El Code Noir no solo regulaba la vida de las personas esclavizadas, sino que instauró lo que expertos llaman una “excepción colonial”: la idea de que los principios de libertad, igualdad y fraternidad podían suspenderse en territorios bajo dominio francés.
Francia fue una de las principales potencias esclavistas, deportando a cerca de 1.4 millones de africanos hacia plantaciones en el Caribe. Hoy, antiguos territorios como Guadalupe, Martinica, Guayana Francesa y Reunión son departamentos de ultramar, cuyos habitantes son ciudadanos franceses, aunque enfrentan altos niveles de pobreza y desigualdad.
Para Max Mathiasin, legislador que impulsó la iniciativa, la derogación representa “una forma de restaurar la humanidad” de sus ancestros. Sin embargo, también reconoció que las desigualdades persisten, incluso en estructuras de poder donde predominan las élites blancas.
Con información de AP
