Bolivia entra en estado de excepción tras más de 50 días de protestas
El presidente Rodrigo Paz confirmó la medida este sábado, en un intento por frenar la crisis derivada de más de 50 días de protestas en su contra.
La madrugada de este sábado, el presidente Rodrigo Paz de Bolivia declaró el estado de excepción en todo el país, en un intento por restablecer la circulación y frenar la crisis derivada de más de 50 días de protestas en su contra.
“Este no es un estado de excepción para restringir la vida de la gente. Es un estado de excepción para devolverle la libertad a la gente”, aseguró el mandatario en un mensaje a la nación, en el que defendió la medida como una respuesta necesaria ante el creciente deterioro de las condiciones de vida.
Estado de excepción en Bolivia
La decisión busca principalmente garantizar el suministro de combustible, severamente afectado por los bloqueos carreteros que mantienen varados a numerosos camiones cisterna.
A esta situación se suma la escasez de oxígeno medicinal y alimentos, lo que ha provocado el descontento de cientos de personas en distintas regiones de Bolivia. El decreto establece:
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La prohibición de bloquear calles, avenidas, caminos y carreteras que interfieran con la circulación y el abastecimiento
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Autoriza a las Fuerzas Armadas a brindar apoyo temporal a la policía para “recuperar el orden, liberar las vías y proteger a la población”.
De acuerdo con la Administradora Boliviana de Carreteras, actualmente existen más de 40 puntos de bloqueo activos. Las ciudades de La Paz y El Alto figuran entre las más afectadas, mientras que el departamento de Cochabamba se mantiene como uno de los principales focos de protesta.
Medida estará vigente por 90 días
El estado de excepción podrá extenderse hasta 90 días, aunque el gobierno dejó abierta la posibilidad de levantarlo antes si cesan los bloqueos, la violencia y las amenazas contra la población. Las autoridades aclararon que la medida no suspende garantías constitucionales ni el derecho al debido proceso, permitiendo que la ciudadanía continúe con sus actividades cotidianas.
Según el Defensor del Pueblo y organizaciones de derechos humanos, al menos 17 personas han fallecido, en su mayoría por falta de atención médica derivada de los bloqueos, además del desabasto crítico que enfrenta la capital.
En un intento por desactivar el conflicto, Paz firmó el viernes por la noche un acuerdo con un sindicato obrero que llamó a levantar los bloqueos. Sin embargo, la Central Obrera Boliviana se desmarcó de los sindicatos campesinos del altiplano y de los grupos afines al expresidente Evo Morales, quienes mantienen las movilizaciones.
Los sectores campesinos exigen la dimisión inmediata del presidente y se niegan a entablar diálogo, argumentando que sus demandas iniciales no fueron atendidas. Por su parte, el gobierno acusa a Morales de impulsar las protestas desde la región cocalera del Chapare, donde permanece desde octubre de 2024 para evitar comparecer ante la justicia por un caso de presuntos abusos.
Con información de AP
