Choque en la Antártida: activistas y pesqueros se pelean por el krill
La barco M/V Bandero estuvo a centímetros de impactar un tanque de diésel del buque Antarctic Sea, lo que habría provocado un derrame.
La reciente colisión entre un buque activista y una embarcación de pesca industrial noruega, en las remotas aguas del océano Austral, ha puesto bajo la lupa a la pesca de krill en la Antártida.
Choque en la Antártida: activistas vs. pesqueros
El barco M/V Bandero, operado por la Fundación Capitán Paul Watson —creada por el reconocido activista ambiental Paul Watson—, impactó contra el buque pesquero Antarctic Sea, propiedad de la empresa Aker QRILL Company. Según la compañía, se trató de un “ataque deliberado” que puso en riesgo a su tripulación y pudo haber desencadenado un desastre ambiental.
Un video difundido por la empresa muestra cómo el Bandero avanza lentamente hasta golpear el costado del barco pesquero en un ángulo leve. De acuerdo con Aker, la embarcación activista estuvo a centímetros de impactar un tanque de diésel, lo que habría provocado un derrame en una de las zonas más frágiles del planeta.
“Nuestra tripulación fue puesta en riesgo en algunas de las aguas más remotas de la Tierra, y sólo la suerte evitó posibles daños ambientales”, declaró el director ejecutivo de la compañía, Webjørn Barstad.
Aunque los marineros resultaron ilesos, la empresa anunció que emprenderá acciones legales.
El choque podría derivar en una investigación internacional una vez que el Bandero atraque en su próximo puerto. Bajo el derecho marítimo, una embarcación que adelanta a otra está obligada a mantener distancia segura, lo que podría complicar la defensa de los activistas.
La otra versión del incidente
Por otra parte, la Fundación Capitán Paul Watson defendió su intervención como un acto de “no violencia agresiva” y aseguró que, durante una operación de cinco horas denominada “Operación Krill Wars”, logró interrumpir las actividades de pesca de dos embarcaciones de Aker.
También difundió imágenes en las que su tripulación lanza dispositivos metálicos al mar para inutilizar redes de pesca.
El Bandero zarpó desde Australia en febrero, bajo el mando de la activista francesa Lamya Essemlali. La organización explicó que durante el enfrentamiento se observó fauna antártica —incluidas ballenas, focas y pingüinos—, lo que, aseguran, evidencia lo que está en juego en la explotación del krill.
Krill antártico, un recurso en disputa
El krill antártico es un pequeño crustáceo esencial en la cadena alimenticia marina, particularmente para las ballenas. Además, juega un papel relevante en la captura de carbono, lo que lo convierte en un aliado natural contra el cambio climático.
Sin embargo, su demanda ha crecido en industrias como la de suplementos alimenticios y la acuicultura. La pesca de krill alcanzó niveles récord la temporada pasada, obligando incluso a suspender anticipadamente las actividades en la región.
Aker es actualmente el mayor extractor mundial de krill, responsable de más de la mitad de la captura global. La actividad en la zona está regulada por la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos, integrada por 27 países y la Unión Europea.
Con información de AP
