Cobra fuerza la posibilidad de tener a una mujer al frente de la ONU
Varios líderes y funcionarios consideran que la elección representa una oportunidad para que la ONU haga coherente su propio llamado a la igualdad de género.
La posibilidad de que una mujer llegue por primera vez a la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) cobra fuerza mientras los Estados miembros analizan quién sucederá a António Guterres.
Una oportunidad única
Con más de ocho décadas de historia y nunca una mujer al frente, distintos líderes y funcionarios consideran que la elección representa una oportunidad para que la ONU haga coherente su propio llamado a la igualdad de género.
La presión también crece dentro de ONU Mujeres, organismo que advierte sobre el lento avance hacia la igualdad. De acuerdo con su reciente panorama de género, al ritmo actual se necesitarían 171 años para alcanzar la igualdad de género, mientras que casi una de cada tres mujeres en el mundo ha sufrido violencia sexual y casi una de cada cinco niñas se casa antes de cumplir 18 años.
Además, la paridad de género en los parlamentos no se alcanzaría hasta 2089 si se mantiene el ritmo registrado durante los últimos cinco años.
‘Ya toca’ una mujer al frente de la ONU, ¿no?
Sarah Hendriks, funcionaria de alto rango de ONU Mujeres, consideró que la reciente reunión Asamblea General de la ONU en Nueva York volvió a mostrar una organización en la que predominan los hombres, “tanto en términos de representación como de contenido”.
“Esto no es solo una cuestión de simbolismo. Es una cuestión de si la ONU refleja realmente la igualdad que le pide al mundo que defienda”, puntualizó. “No podemos pedir a los gobiernos que desmantelen las barreras al liderazgo de las mujeres mientras aceptamos esas barreras en nuestras propias instituciones”.
La funcionaria añadió que la ONU tampoco puede pedir a las empresas que rompan los llamados techos de cristal mientras mantiene intactas sus propias barreras para que una mujer llegue al máximo cargo de la organización.
Durante la reunión de alto nivel, varios líderes respaldaron públicamente la posibilidad, como fue el caso del presidente de Timor Oriental, José Ramos-Horta, quien afirmó que, después de más de 80 años, la organización debería tener la “sabiduría suficiente” para elegir a una mujer de integridad incuestionable.
El presidente de Botsuana, Duma Boko, también señaló que la ONU mantiene un capítulo pendiente de su historia al no haber sido dirigida nunca por una mujer.
Cuatro mujeres buscan llegar al cargo
La carrera para suceder a Guterres cuenta actualmente con siete candidatos: cuatro mujeres y tres hombres. Entre las aspirantes se encuentran la jefa de comercio de la ONU, Rebeca Grynspan, de Costa Rica, y la embajadora de Guyana ante Naciones Unidas, Caroline Rodrigues-Birkett.
La expresidenta de Chile Michelle Bachelet, quien inicialmente figuraba entre las candidatas, retiró su candidatura.
La posibilidad de que una mujer llegue al puesto también cobró fuerza después de una reciente encuesta informal realizada en el Consejo de Seguridad, integrado por 15 miembros. Grynspan obtuvo 10 votos a favor y tres en contra, mientras Rodrigues-Birkett consiguió seis y el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica, Rafael Grossi, siete, según diplomáticos que hablaron bajo condición de anonimato debido a que la votación fue privada.
Por tradición, la Secretaría General suele considerar una rotación regional y en esta ocasión correspondería a América Latina, aunque también existen aspirantes de África. La decisión final corresponde a la Asamblea General, pero el proceso está condicionado por los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad con poder de veto: Estados Unidos, Rusia, China, Reino Unido y Francia.
Los gobiernos con derecho de veto todavía no han expresado públicamente sus preferencias. Sin embargo, el ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, afirmó que tanto Grynspan como Rodrigues-Birkett cumplen los criterios para ocupar el cargo.
Con información de AP
