Corea del Sur incorporará las píldoras abortivas a su sistema de salud
La noticia del gobierno surcoreano provocó reacciones encontradas entre organizaciones feministas, asociaciones médicas y grupos religiosos.
Corea del Sur se prepara para introducir por primera vez las píldoras abortivas en su sistema de salud, una medida que el gobierno plantea como una forma de proteger la salud y seguridad de las mujeres.
La medida, anunciada el 16 de septiembre, llega siete años después de que el Tribunal Constitucional declarara inconstitucional la prohibición del aborto en 2019.
Aunque posteriormente se despenalizó, el Parlamento no ha establecido un nuevo marco legal integral, lo que generó un vacío normativo y favoreció que algunas mujeres recurrieran a medicamentos adquiridos por internet cuya seguridad no estaba verificada.
¿Qué medicamentos utilizarán?
La propuesta contempla la autorización de un tratamiento combinado de mifepristona y misoprostol, dos fármacos utilizados ampliamente para la interrupción del embarazo. La solicitud que actualmente revisan las autoridades surcoreanas contempla su utilización hasta los 63 días de gestación, equivalentes a nueve semanas.
El Ministerio de Seguridad de Alimentos y Medicamentos señaló que evaluará la seguridad, eficacia y calidad del producto antes de aprobarlo, además de revisar un plan para vigilar posibles efectos adversos después de su comercialización.
El gobierno tiene como objetivo que el medicamento pueda introducirse durante el primer trimestre de 2027, siempre que se completen los procedimientos correspondientes. Durante los primeros dos años, los médicos deberán tanto recetar como entregar los medicamentos directamente en hospitales; posteriormente, el esquema podría permitir que los médicos prescriban y las farmacias los dispensen.
La ministra de Igualdad de Género y Familia, Won Min-kyong, sostuvo que incorporar estos medicamentos al sistema nacional permitiría reducir los riesgos asociados con la circulación clandestina de fármacos y mejorar la atención y seguimiento médico.
Reacciones encontradas: organizaciones feministas, médicos y grupos religiosos
La Asociación de Mujeres Unidas de Corea del Sur calificó el anuncio como un primer paso para garantizar una interrupción del embarazo más segura y pidió al gobierno avanzar con mayor rapidez para facilitar el acceso a los medicamentos.
La organización también solicitó que el sistema nacional de salud cubra los costos de las píldoras, con el argumento de que el acceso no debería depender de la capacidad económica de las pacientes.
La Asociación Coreana de Obstetras y Ginecólogos señaló que la introducción de los medicamentos no resuelve por sí sola los problemas derivados del vacío legal que existe desde la decisión judicial de 2019. La agrupación pidió establecer mecanismos para atender posibles complicaciones, entre ellas abortos incompletos y hemorragias abundantes, además de crear protección jurídica para los médicos que receten los medicamentos y evitar posibles procesos penales.
Por otro lado, la Conferencia Episcopal de Corea pidió al gobierno reconsiderar la iniciativa, al considerarla profundamente preocupante. La Iglesia sostuvo que la medida institucionalizaría el aborto y afirmó que el proceso no cambia su posición respecto a la protección de la vida desde la gestación.
Las iglesias protestantes también manifestaron su oposición, como fue el caso de la Unión de Iglesias Cristianas de Corea, que sostuvo que el feto debe ser protegido por el Estado y la sociedad, y pidió crear condiciones sociales que permitan a las mujeres continuar con sus embarazos en lugar de ampliar el acceso al aborto.
Con información de AP
