Crisis de basura en Cuba se agrava entre apagones y calor extremo
Datos oficiales indican que La Habana genera más de 30 mil metros cúbicos de basura al día, pero solo se recoge poco más de la mitad.
En Cuba, especialmente en La Habana, la gente enfrenta un nuevo problema mientras lidia con el cerco petrolero, las altas temperaturas y la humedad: se trata de una crisis de basura cada vez más visible y preocupante.
Un nuevo día, una nueva montaña de basura
En la calle Belascoaín, en pleno corazón de la capital, vecinos viven entre montañas de desechos que crecen día a día. Bolsas rotas, cartones, escombros y restos de alimentos en descomposición se amontonan sobre el asfalto, mientras moscas, gatos y un persistente hedor invaden la zona, impulsados por la brisa marina.
Esta situación ocurre en medio de una profunda crisis energética que ha provocado apagones de hasta 20 horas, escasez de agua, falta de transporte y una vida doméstica prácticamente paralizada.
A este panorama se suma la irregular recolección de basura, lo que ha obligado a algunos ciudadanos a quemar los residuos, generando daños en la infraestructura pública y encendiendo alertas por sus efectos en la salud.
Basura junto a hospitales y zonas habitadas
Frente al hospital Hermanos Ameijeiras, uno de los más importantes del país, residentes denuncian condiciones insalubres.
“Lo que usted está mirando es deprimente”, lamenta María Odalys Ramírez.
Escenarios similares se repiten en municipios como Plaza de la Revolución, 10 de Octubre y Habana del Este, donde los desechos invaden calles, bloquean el paso de vehículos y rodean escuelas, restaurantes y paradas de transporte.
Datos oficiales indican que La Habana genera más de 30 mil metros cúbicos de basura al día, pero solo se recoge poco más de la mitad. La situación ha empeorado desde enero, cuando el endurecimiento de las sanciones energéticas dejó a la isla sin suficiente combustible para sostener servicios básicos, incluida la recolección de residuos.
Quemas peligrosas y riesgos sanitarios
Ante la acumulación, la quema de basura se ha vuelto una práctica frecuente, aunque peligrosa. Autoridades han reportado daños en postes, cables y sistemas de telecomunicaciones, mientras especialistas advierten sobre los efectos tóxicos del humo.
El aumento de temperaturas y la llegada de la temporada de lluvias —que se extiende de junio a noviembre— podrían agravar el problema al favorecer la proliferación de mosquitos y otros vectores de enfermedades.
Cubanos se organizan ante una nueva crisis
La población, harta de vivir entre bolsas de basura ha decidido marcar la diferencia a través de proyectos comunitarios como “El Batazo”, que promueven la recolección organizada de basura, la separación de residuos y el reciclaje.
Recolectores recorren las calles diariamente, mientras los vecinos colaboran clasificando desechos orgánicos e inorgánicos. Parte del material reciclable se vende al Estado, y los restos orgánicos se reutilizan, reduciendo así la cantidad de basura acumulada.
Con información de A
