Cuba: ¿qué implica su reforma económica ante sanciones de EU?
Expertos analizan el impacto de la reforma económica en Cuba y el negociador Raúl Guillermo Rodríguez Castro ofrece diálogo a Estados Unidos.
El Parlamento de Cuba aprobó una histórica reforma económica de libre mercado. Ante el cerco energético de Estados Unidos, analistas valoraron las medidas como positivas, mientras el negociador Raúl Guillermo Rodríguez Castro ofreció un diálogo.
¿En qué consiste la nueva reforma económica en Cuba?
La Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba avaló un paquete de 176 medidas estructurales que transforman el modelo comercial de la isla. Las modificaciones desmantelan pilares históricos como el monopolio estatal del comercio exterior y la centralización de las fuerzas productivas.
Entre los cambios principales destacan:
Apertura comercial: Permiso para que las empresas privadas importen y exporten mercancías sin intermediación del Estado.
Inversión extranjera: Autorización para la instalación de cadenas internacionales de comida rápida en el territorio cubano.
Modelo político: El presidente Miguel Díaz-Canel aclaró que, pese a la apertura de mercados, la administración no abandonará el sistema socialista.
¿Cuáles son los obstáculos para la aplicación de las medidas?
Politólogos y economistas advirtieron que la burocracia ineficiente y la desconfianza de los inversores frenarán el impacto inmediato de la ley.
De acuerdo con el investigador Lee Schlenker, del Instituto Quincy, la efectividad real dependerá de que las normativas se apliquen bajo condiciones de igualdad y sin politización.
Asimismo, los especialistas coincidieron en que la reforma requiere el levantamiento gradual de las sanciones financieras impuestas por el gobierno de Donald Trump, especialmente las dirigidas contra el conglomerado estatal GAESA.
Actualmente, las restricciones estadounidenses agravan la crisis energética de la isla, provocando apagones de hasta 20 horas.
Postura y oferta de diálogo de Cuba
Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro y miembro del equipo negociador con Washington, afirmó que Cuba no representa ninguna amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos. El representante reiteró la disposición de mantener conversaciones cordiales, civiles y de igualdad.
No obstante, el emisario reconoció que la hostilidad de la política norteamericana dificulta el avance de las negociaciones bilaterales que iniciaron a principios de año, las cuales incluyeron una reunión privada con el secretario de Estado, Marco Rubio, en el mes de febrero.
(Con información de The Associated Press)
