Declaran culpables a tres miembros de la MS-13 por asesinatos en EU
Tras un largo juicio, José Luis Reynaldo Reyes Castillo, David Arturo Pérez Manchame y Joel Vargas-Escobar fueron hallados culpables de diversos delitos.
Un jurado federal declaró culpables a tres presuntos integrantes de la pandilla Mara Salvatrucha (MS-13) por asesinato y crimen organizado, en uno de los procesos judiciales más importantes contra la organización criminal en Estados Unidos, relacionado con una ola de violencia que dejó múltiples víctimas entre 2017 y 2018 en Las Vegas y Los Ángeles.
Tras un juicio que se prolongó durante 43 días, José Luis Reynaldo Reyes Castillo, David Arturo Pérez Manchame y Joel Vargas-Escobar fueron hallados culpables de diversos delitos, entre ellos:
- Asesinato
- Secuestro
- Tráfico de drogas y
- Participación en una empresa criminal.
Los tres enfrentan una pena mínima obligatoria de cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. La audiencia de sentencia fue programada para el 10 de noviembre de 2026. Un cuarto acusado, Alexander de Jesus Figueroa Torres, evitó llegar a juicio tras aceptar un acuerdo de culpabilidad con la fiscalía.
Un golpe contra la MS-13
Aunque el jurado no emitió un veredicto condenatorio por otros dos homicidios incluidos en el caso, la resolución representa un importante triunfo para las autoridades federales en su ofensiva contra la MS-13, considerada una de las pandillas más violentas que operan en Estados Unidos. No obstante, la investigación se remonta a varios años atrás, ya que la acusación original fue presentada en 2021 durante la administración del entonces presidente Joe Biden.
El director del FBI, Kash Patel, aseguró que el fallo refleja la prioridad del gobierno estadounidense de combatir a las organizaciones criminales.
“Estas pandillas han aterrorizado a nuestras comunidades durante demasiado tiempo y, bajo este gobierno y este equipo policial, ya no se les permite operar con impunidad en Estados Unidos. Este FBI seguirá trabajando con nuestros socios en todo el país para desmantelar su presencia de costa a costa”, declaró.
Asesinatos para ascender dentro de la pandilla
Durante el juicio, la fiscalía sostuvo que los acusados formaban parte de una célula de la MS-13 establecida en Las Vegas y que fueron responsables de los asesinatos de 11 hombres en Nevada y California, además de participar en agresiones, robos, secuestros, tráfico de narcóticos y posesión ilegal de armas.
La fiscal federal adjunta Melanee Smith explicó que los crímenes tenían como objetivo elevar el estatus de los acusados dentro de la estructura de la pandilla. Según la acusación, bastaban detalles tan simples como vestir ropa holgada o llevar el cabello largo para que una persona fuera considerada miembro de una pandilla rival.
La defensa cuestionó a los testigos
Gran parte del caso se sustentó en testimonios de integrantes de la propia MS-13 que aceptaron declararse culpables y colaborar con las autoridades a cambio de posibles reducciones en sus condenas.
Los abogados defensores argumentaron que dichos testigos carecían de credibilidad y que adaptaron sus declaraciones para obtener beneficios judiciales.
La defensa de Pérez Manchame, encabezada por la abogada Andrea Luem, sostuvo que su cliente abandonó la pandilla en 2017 y que la simple pertenencia a la organización no constituye una prueba de participación en los asesinatos.
“Este caso se reduce a si ustedes, el jurado, pueden confiar en el testimonio de hombres que no sólo esperan, sino que dan por hecho, recibir condenas reducidas al convencer al gobierno de que han sido útiles”, señaló Luem.
.Por su parte, el abogado de Reyes Castillo reconoció que su cliente pertenecía a la MS-13, pero negó cualquier implicación en los crímenes, mientras que la defensa de Vargas-Escobar aseguró que este ya no se encontraba en Las Vegas cuando ocurrieron varios de los hechos y destacó la ausencia de evidencia física que lo vinculara con los homicidios.
Con información de AP
