Desde el límite del espacio: así eliminaron al ayatolá Ali Jamenei
Según información citada por The New York Times, se utilizó un misil balístico avanzado conocido como Blue Sparrow en la Operación Epic Fury.
Una operación militar altamente coordinada y con años de preparación habría culminado con la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jamenei, tras un ataque sorpresa ejecutado por Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), según reportes atribuidos a fuentes militares.
Operación Epic Fury
De acuerdo con información citada por BBC y The New York Times, la ofensiva —denominada Operación Epic Fury— utilizó un misil balístico avanzado conocido como Blue Sparrow, capaz de abandonar la atmósfera terrestre antes de descender a gran velocidad sobre su objetivo.
Un misil que llegó ‘desde el espacio’
El proyectil, diseñado para alcanzar distancias de hasta 1.240 millas (casi 2.000 kilómetros), habría sido lanzado desde aviones de combate, entre ellos el modelo McDonnell Douglas F-15 Eagle. Tras ser impulsado hacia el límite del espacio, el misil descendió sobre un complejo ubicado en el corazón de Teherán.
Según las fuentes citadas, el impacto fue tan potente que fragmentos del arma habrían sido localizados incluso en el oeste de Irak. El ataque habría ocurrido durante una reunión de alto nivel en el complejo del líder iraní en la calle Pasteur, donde se encontraban varios dirigentes del régimen.
Una estrategia de engaño previo
Funcionarios de las FDI indicaron que, antes del ataque, Israel difundió deliberadamente señales de que su ejército se retiraría durante el fin de semana. Fotografías y comunicados mostraban a altos mandos aparentemente abandonando sus oficinas para celebrar el Shabat.
Sin embargo, de acuerdo con el testimonio militar citado por la prensa, varios de ellos regresaron de forma encubierta a las instalaciones para coordinar el operativo. El horario del ataque también habría sido modificado a última hora para coincidir con una reunión matutina de líderes iraníes, lo que aumentaría el impacto estratégico de la operación.
Inteligencia y espionaje durante años
La misión se apoyó en una amplia red de inteligencia. Agentes del Mossad habrían rastreado durante meses los movimientos del círculo cercano de Jamenei. Según los reportes, la agencia obtuvo acceso a horarios y posiciones de los guardias de seguridad e incluso utilizó cámaras cercanas al complejo para monitorear la llegada de funcionarios clave. Toda la información era transmitida en tiempo real a centros de mando en Israel.
Además, la operación incluyó sabotaje tecnológico: las FDI desactivaron alrededor de una docena de torres de telefonía móvil cercanas para evitar que los escoltas recibieran advertencias. La coordinación habría sido constante con agencias estadounidenses, incluida la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés), que también analizaba los patrones de movimiento del líder iraní.
Funcionarios israelíes justificaron la operación señalando que el programa nuclear de Irán estaba siendo trasladado a instalaciones cada vez más profundas, lo que dificultaría su destrucción mediante ataques convencionales.
A ello se sumaba el incremento en la producción de misiles balísticos por parte de Teherán, una situación que Israel considera una amenaza directa para su seguridad.
Con información de New York Post
