Elecciones en Brasil: Trump considera que Lula ganó en una elección “amañada”
Donald Trump calificó como una imagen pésima la victoria de Lula da Silva en Brasil y defendió su estrategia de alianzas conservadoras en la región.
Donald Trump calificó el lunes la victoria electoral de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil como un proceso amañado, durante declaraciones previas a su viaje a Misisipí por las elecciones de mitad de periodo.
Q: Do you want to do something about the election in Brazil? Trump: I'm not running Brazil. I'm running the U.S. I like Lula. I get along with him very well, but the extension given was very strange. https://t.co/Sl1HUjiWde
— Clash Report (@clashreport) October 26, 2026
¿Qué dijo Donald Trump sobre las elecciones en Brasil?
Menos de 24 horas después de los comicios celebrados el domingo, el presidente de Estados Unidos criticó el resultado que otorga un cuarto mandato a la izquierda brasileña. El mandatario republicano cuestionó la transparencia del proceso electoral.
“Parecía otra elección amañada, francamente. No tomé partido, pero fue una imagen terrible para el mundo. Las elecciones tienen que ser indiscutibles, y a mí me pareció muy mala”,
señaló.
Por su parte, el candidato derechista Flávio Bolsonaro, quien inicialmente amagó con impugnar los resultados tras una histórica remontada del Partido de los Trabajadores, rectificó su postura y decidió no disputar el marcador oficial.
Relación diplomática y estrategia de la Casa Blanca
Durante la campaña, el gobierno estadounidense mantuvo una postura de aparente neutralidad para evitar que un respaldo abierto resultara contraproducente, según reveló un asesor presidencial citado por el diario The Washington Post.
A pesar de esta distancia pública, la administración de Washington mantuvo cercanía con la oposición brasileña. El pasado 26 de mayo, el mandatario estadounidense recibió a Flávio Bolsonaro en el Despacho Oval, equiparándolo diplomáticamente.
La relación bilateral también estuvo marcada por tensiones económicas y políticas previas. El gobierno norteamericano impuso aranceles del 50% a gran parte de las importaciones brasileñas y presionó para lograr la liberación de Jair Bolsonaro, expresidente encarcelado por intentar organizar un golpe de Estado en 2022.
Apoyo de Trump a los países conservadores de América Latina
El mandatario estadounidense insistió en que su administración mantuvo seguimiento de los comicios sin favorecer formalmente a ninguna de las partes. En declaraciones ofrecidas rumbo a su acto de campaña, reafirmó su postura sobre el desarrollo del proceso.
“No tomé partido. No apoyé a nadie ni a nada, pero seguí el desarrollo de la elección. Pareció algo sumamente corrupto. Algo terrible”,
agregó el gobernante norteamericano ante los medios de comunicación.
Por otro lado, la portavoz de la Casa Blanca, Anna Kelly, defendió a principios de mes los resultados de la política exterior en el hemisferio occidental durante diversas comparecencias públicas.
“Los líderes conservadores están ganando elecciones en todo el hemisferio occidental por mérito propio, porque todo el mundo ve el éxito de las políticas del presidente Trump”,
puntualizó la funcionaria al rechazar las críticas sobre intervención extranjera emitidas previamente ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
- Doctrina Donroe: El gobierno estadounidense impulsa una política hegemónica en el continente americano caracterizada por el intervencionismo y la presión diplomática.
- Rescate financiero en Argentina: El mandatario republicano respaldó a Javier Milei ofreciendo un intercambio de divisas por valor de 20,000 millones de dólares condicionado a procesos electorales.
- Alianzas regionales: Un total de 17 países de orientación conservadora se han asociado al Escudo de las Américas, un bloque enfocado en la seguridad y la lucha contra el narcotráfico.
- Apoyo a candidatos conservadores: La administración estadounidense manifestó respaldo público a figuras políticas como José Antonio Kast en Chile, Keiko Fujimori en Perú y Abelardo de la Espriella en Colombia.
- Señalamientos de injerencia: Congresistas demócratas enviaron una carta al secretario de Estado, Marco Rubio, acusando a la Casa Blanca de desestabilización en Brasil, lo cual fue rechazado por la portavoz gubernamental Anna Kelly, quien tachó los señalamientos de disparate.
(Con información de El País)
