Estados Unidos restringe visas para periodistas y estudiantes extranjeros
Washington implementa nuevas restricciones en visas de periodistas y estudiantes, limitando sus tiempos de estancia.
El gobierno de Donald Trump anunció nuevas restricciones a visas de periodistas y estudiantes extranjeros, limitando sus estancias a 240 días y cuatro años, respectivamente, para fortalecer la supervisión migratoria.
Nuevas restricciones de visas para periodistas internacionales
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) informó que eliminará el sistema de “duración del estatus” para los periodistas extranjeros. Este esquema, que permitía a los profesionales permanecer en el país mientras cumplieran con los requisitos de elegibilidad, será sustituido por periodos fijos de vigencia.
La medida establece una reducción drástica en la permanencia autorizada. Los cambios principales son:
- Periodistas extranjeros en general: La vigencia de la visa se reducirá a un máximo de 240 días.
- Periodistas de nacionalidad china: El permiso de permanencia se recortará a sólo 90 días, sin incluir a los procedentes de las regiones administrativas especiales de Hong Kong o Macao.
Las autoridades estadounidenses sostienen que este cambio es necesario para examinar mejor a los titulares de las visas y garantizar que sus actividades estén permitidas. Aunque las visas podrán prorrogarse, organizaciones defensoras de la libertad de prensa han expresado su rechazo inmediato.
Reporteros sin Fronteras calificó la medida como un cambio que “destruye la capacidad de los periodistas internacionales para informar desde Estados Unidos”.
Límites a la estancia de estudiantes extranjeros
De manera paralela, el gobierno federal finalizó una norma que afecta a los estudiantes extranjeros, la cual entrará en vigor en septiembre.
Esta disposición impedirá que permanezcan en el país por más de cuatro años, salvo que obtengan una aprobación explícita de la administración federal.
La nueva política introduce los siguientes cambios para el sector educativo:
- Límite temporal: Establece un tope máximo de cuatro años para completar los programas académicos.
- Restricciones académicas: Limita la capacidad de los estudiantes para cambiar de especialidad o programa educativo sin autorización previa.
- Supervisión: El DHS argumenta que la medida busca cerrar lagunas legales que permitían prolongar estudios de manera indefinida.
Líderes de educación superior han señalado que esta medida resulta “innecesaria y redundante”. Según Zuzana Wootson, subdirectora de política federal de Presidents’ Alliance on Higher Education and Immigration, los estudiantes ya se encuentran entre las poblaciones no inmigrantes más vigiladas del país.
(Con información de The Associated Press)
