Europa planta cara a Trump sobre aranceles: un acuerdo es un acuerdo
Ante el aumento de aranceles anunciado por el presidente de EU, la Unión Europea pide respetar los compromisos hechos.
La Comisión Europea solicitó "plena claridad" a los Estados Unidos, instando a su socio comercial a respetar los compromisos adquiridos tras el aumento de aranceles por parte de Donald Trump.
La tensión escaló después de que la Corte Suprema de EE. UU. anulara varios aranceles previos, a lo que el presidente Donald Trump respondió prometiendo un nuevo gravamen global del 15%.
Esta situación pone en riesgo la Declaración Conjunta de agosto de 2025, en la cual ambas potencias acordaron un marco de inversión "justo y mutuamente beneficioso". El año pasado, se había consolidado un acuerdo para aplicar un impuesto del 15% sobre el 70% de los bienes europeos.
Sin embargo, las nuevas declaraciones de Trump han sido calificadas como "puro caos arancelario" por Bernd Lange, presidente de la comisión de comercio del Parlamento Europeo, quien ha sugerido pausar el proceso de ratificación del acuerdo comercial ante la creciente incertidumbre.
"Un acuerdo es un acuerdo", subrayó la Comisión Europea, recordando que la UE es el mayor socio comercial de Estados Unidos, con un intercambio que alcanzó los 2 billones de dólares en 2024. El bloque europeo advirtió que la imprevisibilidad en la aplicación de aranceles socava la estabilidad de los mercados y las cadenas de suministro internacionales.
El "Instrumento Anticoerción": El arma de la UE
A pesar de que el negociador estadounidense Jamieson Greer asegura que los acuerdos siguen en pie y que mantiene el diálogo con sus homólogos europeos, Bruselas ya evalúa sus opciones. La Unión Europea cuenta con el Instrumento Anticoerción, una herramienta legal poderosa diseñada para responder a presiones externas indebidas.
Esta medida permitiría a la UE:
- Restringir importaciones y exportaciones de bienes clave.
- Limitar la inversión extranjera directa.
- Bloquear el acceso al mercado de 450 millones de consumidores.
De aplicarse en su forma más severa, estas represalias podrían infligir pérdidas multimillonarias a las empresas estadounidenses y a sectores estratégicos como el farmacéutico, tecnológico y energético, que son la base del intercambio comercial entre ambos continentes.
(Con información de The Associated Press)
