¿Fue legal el ataque a Irán? Congresistas dudan sobre poderes de Trump
Aunque el presidente es el comandante en jefe de las fuerzas armadas de Estados Unidos, es el Congreso quien debe declarar la guerra.
El ataque a Irán desató debate en Washington: miembros del Congreso exigen votar una resolución sobre poderes de guerra para restringir las acciones del Ejecutivo, afirmando que la decisión de Donald Trump no tiene autorización.
La Constitución de los Estados Unidos otorga al presidente el rol de comandante en jefe, pero reserva al Congreso el poder exclusivo de declarar la guerra. Legisladores como el senador demócrata Tim Kaine y el representante Ro Khanna argumentan que esta operación es "ilegal" y "un error colosal".
"¿No ha aprendido nada el presidente Trump de décadas de injerencia en Irán y de guerras interminables?",
cuestionó Kaine.
Por su parte, el representante republicano Thomas Massie se unió al reclamo bipartidista, lanzando una dura crítica al mandatario al afirmar que esta escalada "no es 'Estados Unidos primero'".
Republicanos apoyan ataque a Irán ordenado por Trump
A pesar de las voces críticas, la cúpula republicana ha cerrado filas en torno al presidente. El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, y el líder de la mayoría del Senado, John Thune, han elogiado la determinación de Trump para frenar las amenazas nucleares y de misiles de Irán.
Mike Johnson: Afirmó que Irán enfrenta las "severas consecuencias de sus malvadas acciones" y confirmó estar en contacto estrecho con el secretario de Estado, Marco Rubio.
Lindsey Graham: Describió la operación como histórica, calificando a Trump como "la peor pesadilla del mal".
Esta crisis ocurre apenas dos meses después de que Trump ordenara ataques que resultaron en el derrocamiento de Nicolás Maduro en Venezuela. A diferencia del inicio de la guerra de Irak en 2003, donde el gobierno buscó el aval del Congreso durante meses, la actual administración parece haber optado por la acción unilateral.
El resultado de la votación de la próxima semana servirá como un referéndum público sobre la autoridad presidencial en el siglo XXI y marcará el tono de la relación entre la Casa Blanca y un Capitolio que lucha por recuperar su peso en la política exterior del país.
(Con información de The Associated Press)
