Huelga de trabajadores de salud agrava crisis por brote de ébola en Congo
Las cifras oficiales reportan 1 mil 708 casos confirmados y 580 fallecimientos, en lo que ya es el peor primer mes de un brote de ébola registrado en el Congo.
La crisis por brote de ébola en el Congo estaría agravándose después de que decenas de trabajadores de la salud abandonaran sus labores en la provincia de Ituri para exigir el pago de salarios y bonificaciones atrasadas.
Trabajadores descontentos, más víctimas y centros de salud al límite
Desde que se declaró el brote el 15 de mayo, médicos, epidemiólogos, brigadas de vigilancia, equipos de seguridad y personal encargado de los entierros denuncian que no han recibido los pagos prometidos.
También aseguran que trabajan con recursos insuficientes y en condiciones precarias, pese a enfrentar uno de los mayores riesgos sanitarios del país.
“En este momento, nada está saliendo bien porque no nos están pagando. No merecemos este tipo de trato”, sentenció el doctor Ben Bakule, quien estuvo a punto de morir tras ser atacado por un grupo de jóvenes en mayo.
OMS afirma que la situación de salud es grave
Las cifras oficiales reportan 1 mil 708 casos confirmados y 580 fallecimientos, en lo que ya es el peor primer mes de un brote de ébola registrado en el país. La situación coincide con el inicio de los ensayos clínicos para un tratamiento contra la variante Bundibugyo, responsable de la actual emergencia.
La representante de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Congo, Anne Ancia, advirtió que el virus continúa propagándose debido a la movilidad de la población y la inseguridad en la región, mientras algunos centros de tratamiento están cerca de alcanzar su máxima capacidad.
Temen por su integridad; desconfianza por todos lados
Aunque no existe una huelga oficialmente declarada, varios trabajadores suspendieron actividades tras vencer el plazo que dieron a las autoridades para cubrir los adeudos. Las protestas incluso llegaron al centro de tratamiento de Rwampara, donde manifestantes incendiaron neumáticos antes de que la policía dispersara la movilización.
Los trabajadores afirman que, además del riesgo permanente de contagio, enfrentan ataques de comunidades que desconfían de las brigadas sanitarias. Algunos aseguran haber sido agredidos durante las labores de rastreo de contactos y advierten que podrían renunciar si no reciben el apoyo prometido.
El gobierno congoleño atribuyó parte del retraso en los pagos al cierre del aeropuerto de Bunia, que ha dificultado el flujo de recursos destinados a la respuesta sanitaria.
“Esta es una de las razones que puede explicar el retraso en el pago”, explicó Akilimali Pierre, gestor del incidente en el Instituto Nacional de Salud Pública de Congo.
Sin embargo, el personal considera insuficientes las explicaciones y sostiene que la falta de pagos amenaza con debilitar aún más la estrategia para contener una epidemia que sigue avanzando.
Con información de AP
