Kenia dicta dos siglos de cárcel a líder de secta apocalíptica
El pastor Paul Mackenzie convenció a sus seguidores de dejarse morir de hambre para encontrarse con Jesús.
El líder de una secta apocalíptica de Kenia vinculada a la muerte de más de 400 personas, fue condenado a 200 años de prisión por el asesinato de 191 de sus seguidores, entre ellos 190 niños, a quienes convenció de matarse de hambre para encontrarse con Jesús.
La sentencia fue dictada el viernes 6 de noviembre por el Tribunal Superior de Mombasa, donde la jueza Diana Kavedza determinó que el pastor Paul Mackenzie tuvo la “principal responsabilidad penal” en la tragedia, al trasladar a sus seguidores a una zona remota y ordenarles ayunar hasta morir. El religioso encabezaba la iglesia Good News International Church.
De acuerdo con las investigaciones, 183 de las víctimas murieron por inanición, es decir, por la ausencia total de alimentos, mientras que las otras ocho fueron asesinadas mediante homicidio directo. La jueza calificó los crímenes como actos “fríos y calculados” y señaló que los responsables no mostraron arrepentimiento durante el proceso.
Más de 400 cuerpos fueron encontrados en fosas comunes
El caso salió a la luz en 2023, cuando las autoridades exhumaron más de 400 cuerpos de tumbas poco profundas en el rancho Chakama, una propiedad de aproximadamente 320 hectáreas ubicada en el condado costero de Kilifi.
En ese lugar, los seguidores de Mackenzie vivían en pequeñas chozas de barro, alejados de las comunidades locales y del escrutinio de las autoridades. El pastor les habría ordenado dejar de comer bajo la promesa de que alcanzarían la salvación y podrían encontrarse con Jesús.
Hasta el momento, más de 60 cuerpos fueron identificados plenamente y entregados a sus familiares para ser sepultados nuevamente, mientras que muchos otros permanecen sin identificar y sin ser reclamados.
Mackenzie fue juzgado junto con otros 28 seguidores, entre ellos personas que vigilaban el cumplimiento de las instrucciones de ayuno y sepultureros que colaboraron en ocultar las fosas comunes. Los 29 fueron declarados culpables el 19 de octubre por el asesinato de 191 personas. Smart Mwakalama, asistente pastoral de Mackenzie, recibió una condena de 160 años de prisión.
Además de esta sentencia, el pastor enfrenta otros procesos judiciales por terrorismo y homicidio involuntario relacionados con las más de 200 víctimas restantes, así como acusaciones de abuso infantil y tortura.
La fiscalía había solicitado la pena de muerte para el líder religioso y cadena perpetua para sus cómplices. Sin embargo, el tribunal estableció condenas de entre 160 y 200 años de cárcel.
El abogado defensor Lawrence Obonyo, quien representa a Mackenzie y a otros sentenciados, informó que ya presentó una apelación, al considerar que la resolución contradice la Constitución de Kenia, pues las penas impuestas equivalen en la práctica a cadenas perpetuas.
Con información de AP
