León XIV inicia visita a Mónaco: la fe y la riqueza para el bien
Durante un discurso, León XIV también reafirmó la postura doctrinal del Vaticano frente a temas como el aborto y la eutanasia.
En medio de ceremonias solemnes y el característico lujo del principado, el papa León XIV inició este sábado su visita oficial a Mónaco, marcando un momento histórico al convertirse en el primer pontífice en pisar el enclave mediterráneo desde 1538.
Un recibimiento ‘de lujo’
El arribo del líder de la Iglesia católica estuvo acompañado por honores de Estado, incluido un cañonazo de bienvenida en el helipuerto cercano al puerto deportivo. Ahí fue recibido por el príncipe Alberto II de Mónaco y la princesa Charlene de Mónaco, en un escenario rodeado de yates de lujo que simbolizan la riqueza del pequeño país.
Desde el balcón del palacio, en su primer mensaje, el pontífice lanzó un llamado directo a la población: utilizar su riqueza, influencia y fe católica para el bien común, considerando que el mundo se ha visto afectado por la “exhibición de poder” y la “lógica de la opresión.
🔴 Le convoi du pape Léon XIV vient d'entrer dans les rues de Monaco, acclamé par des milliers de Monégasques présents sur place. Le pape va désormais être accueilli au palais princier par la famille Grimaldi. #canal16 pic.twitter.com/sZMBcXXRDB
— franceinfo (@franceinfo) March 28, 2026
La visita, de carácter breve pero significativa, incluye encuentros con la comunidad católica local, así como una misa en el estadio del principado.
Durante su discurso en la catedral, pronunciado en francés, León XIV insistió en la necesidad de defender la vida “desde la concepción hasta la muerte natural”, reafirmando la postura doctrinal del Vaticano frente a temas como el aborto y la eutanasia.
Aprovechando el clima primaveral, cientos de personas se congregaron en los alrededores del palacio y a lo largo de las calles para ver pasar el papamóvil. Banderas del Vaticano y de Mónaco ondearon mientras fieles y curiosos saludaban al pontífice en su recorrido.
Tradición y simbolismo
Mónaco, conocido por su exclusividad, sus beneficios fiscales y eventos como el Gran Premio de Mónaco, es también uno de los pocos países europeos donde el catolicismo es la religión oficial. Con apenas 38 mil habitantes, el enclave combina una población mayoritariamente católica con una fuerte presencia internacional.
La recepción del pontífice estuvo cargada de simbolismo. En el palacio, las mujeres de la familia real vistieron de negro con mantilla, mientras que la princesa Charlene lució de blanco, en virtud del privilegio protocolario conocido como “le privilège du blanc”, reservado a soberanas católicas.
La visita también evocó precedentes históricos dentro de la Iglesia. En años recientes, el papa Francisco destacó figuras como Balduino de Bélgica, quien en 1990 abdicó temporalmente para no firmar una ley que legalizaba el aborto, subrayando la tensión entre fe y decisiones políticas en Europa.
Con información de AP
