León XIV realizará visita inédita a Mónaco: catolicismo y ambiente
Durante su estancia, León XIV sostendrá un encuentro privado con el príncipe Alberto y la princesa Charlene de Mónaco.
El papa León XIV protagonizará este sábado una visita inédita al principado de Mónaco, convirtiéndose en el primer pontífice en pisar este exclusivo enclave mediterráneo en casi cinco siglos.
Más allá del simbolismo histórico, el viaje subraya cómo los estados de menor tamaño pueden ejercer una influencia significativa en el escenario internacional. El portavoz del Vaticano, Matteo Bruni, destacó que esta visita ofrece al pontífice —de origen estadounidense— su primera gran oportunidad para dirigirse a toda Europa.
“En la Biblia, son precisamente los pequeños los que desempeñan un papel significativo”, afirmó, en alusión al peso simbólico del viaje.
UN MENSAJE EN DEFENSA DE LA VIDA Y LA PAZ
Uno de los ejes centrales de la visita será la “defensa de la vida”, un tema que el papa abordará desde una perspectiva amplia que incluye tanto cuestiones bioéticas como el impacto de los conflictos armados en el mundo.
Mónaco es uno de los pocos países de Europa donde el catolicismo es religión oficial del Estado, y su jefe de Estado, el príncipe Alberto II de Mónaco, rechazó recientemente una propuesta para legalizar el aborto, en línea con la doctrina católica. Esta postura lo acerca a figuras históricas como el rey Balduino de Bélgica, quien en 1990 abdicó temporalmente para no firmar una ley similar.
UN DESTINO INESPERADO
El viaje, organizado con rapidez tras una reunión en el Vaticano el pasado enero, ha generado interrogantes por tratarse de un destino poco habitual. Mónaco, conocido por su lujo, beneficios fiscales y eventos como el Gran Premio de Mónaco, no parecía en principio alinearse con la tradición de visitas papales a regiones más vulnerables.
Sin embargo, voces dentro de la Iglesia, como el abad Christian Venard, interpretan la decisión como una señal de independencia del pontífice.
“Refleja cierta libertad interior del papa”, señaló.
AGENDA BREVE, PERO DE ALTO IMPACTO
Durante las casi nueve horas que durará su estancia, el papa sostendrá un encuentro privado con el príncipe Alberto y la princesa Charlene de Mónaco en el palacio, se reunirá con la comunidad católica local en la catedral y celebrará una misa en un estadio.
Pese a su brevedad —facilitada por la cercanía geográfica con el Vaticano—, la visita tiene un alto valor simbólico. Reunirá a los líderes de dos de los estados más pequeños del mundo en un momento marcado por conflictos internacionales como la guerra entre Rusia y Ucrania, así como las tensiones en Medio Oriente.
DIPLOMACIA, MEDIO AMBIENTE Y ‘PODER BLANDO’
El viaje también pondrá sobre la mesa temas como la mediación internacional y la protección ambiental. Mónaco ha impulsado iniciativas para apoyar a comunidades cristianas en Oriente Medio, además de participar en proyectos de reconstrucción de patrimonio cultural afectado por conflictos.
Asimismo, el principado ha ganado protagonismo como sede de foros ambientales, en línea con el legado ecológico impulsado por el papa Francisco. Expertos como François Mabille señalan que esta coincidencia de agendas permite una colaboración estratégica entre ambos estados.
“Es en temas como el medio ambiente donde dos estados pequeños pueden trabajar juntos en el escenario mundial”, explicó Mabille, quien destacó que el “poder blando” del Vaticano puede encontrar en Mónaco un aliado con capacidad de acción diplomática directa.
Con información de AP
