Líderes de la Unión Europea se reúnen ante presión Rusia-China-EU
La reunión de busca hoy en el castillo de Alden Biesen sentar las bases de propuestas que se debatirán en otra cumbre a finales de marzo de 2026.
Los líderes de la Unión Europea se reúnen este jueves en el castillo de Alden Biesen, en Bélgica, mientras el bloque de 27 países enfrenta simultáneamente la presión de tres países: Estados Unidos, China y Rusia.
El encuentro refleja la urgencia de replantear la estrategia europea en diplomacia, comercio y seguridad económica, en medio del antagonismo de Donald Trump, las tácticas económicas de mano dura de Xi Jinping y las amenazas híbridas de Vladimir Putin.
En una reunión con algunos líderes europeos, el primer ministro belga, Bart De Wever afirmó:
“Todos sabemos que debemos cambiar de rumbo, y todos sabemos cuál es la dirección. Sin embargo, a veces parece que estamos de pie en el puente del barco mirando el horizonte sin poder tocar el timón”.
La reunión busca sentar las bases de propuestas que se debatirán en otra cumbre a finales de marzo de 2026. Antes de cruzar el puente levadizo del castillo del siglo XVI, los líderes coincidieron en que la competitividad y la seguridad económica están en el centro de la agenda.
El presidente del Consejo Europeo, António Costa, señaló la necesidad de una política comercial “muy proactiva” y de proteger a las empresas europeas de la competencia desleal y la coerción económica. También destacó la importancia de reducir los costos de la energía y eliminar barreras burocráticas al comercio.
VISIONES ENFRENTADAS SOBRE EL FUTURO DE EUROPA
Pese al diagnóstico compartido, las diferencias son claras. El canciller alemán, Friedrich Merz, y la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, encabezan un bloque que apuesta por la desregulación, por recomponer la relación con Washington y por impulsar acuerdos comerciales como el recientemente alcanzado con los países del Mercosur.
“Debemos desregular todos los sectores”, sostuvo Merz.
Esta postura choca con la visión de Francia, cuyo presidente Emmanuel Macron defiende que una mayor parte del gasto en defensa se destine exclusivamente a empresas europeas, mientras que Alemania e Italia consideran que las compras deben incluir tanto a firmas del bloque como extranjeras.
FINANZAS, COMERCIO Y LIDERAZGO GLOBAL
En el trasfondo de la cumbre está la creciente tensión en el sistema comercial global, sacudido por la ofensiva arancelaria de Trump y las restricciones de China a la exportación de minerales críticos. Los líderes debatirán nuevos instrumentos financieros para blindar al bloque.
Macron volvió a plantear la idea de que la UE pueda endeudarse mediante lo que llamó “eurobonos para el futuro”, con el objetivo de desafiar la hegemonía del dólar. Alemania e Italia, en cambio, se alinean con una estrategia de estímulo económico impulsada por el expresidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, que combina menos regulaciones, inversión en infraestructura y una red más amplia de acuerdos comerciales. Draghi tiene previsto dirigirse a los líderes reunidos en Bélgica.
Alemania e Italia insistirán en recortar la burocracia, fortalecer el mercado único y garantizar una política comercial ambiciosa basada en reglas claras y condiciones equitativas. Esta visión coincide con la de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quien recordó que “el poder de Europa en el escenario global depende en gran medida de su fortaleza económica”.
Con información de AP
