Muere Jesse Jackson, activista y discípulo de Martin Luther King Jr.
Tras el asesinato de King en 1968, Jackson emergió como uno de los principales referentes del Movimiento por los Derechos Civiles en Estados Unidos.
El reverendo Jesse L. Jackson, una de las figuras más influyentes del Movimiento por los Derechos Civiles en Estados Unidos durante más de medio siglo, murió este martes a los 84 años. Su hija, Santita Jackson, confirmó que falleció en su casa, rodeado de su familia.
PROTEGIDO DEL REVERENDO MARTIN LUTHER KING JR.
Discípulo y protegido del reverendo Martin Luther King Jr., Jackson emergió como uno de los principales referentes del movimiento tras el asesinato de King en 1968. Como joven organizador en Chicago, fue convocado a reunirse con él en el Motel Lorraine, en Memphis, poco antes del magnicidio.
Desde entonces, Jackson se posicionó públicamente como heredero político y moral de su mentor.
Durante décadas encabezó cruzadas en Estados Unidos y en el extranjero en defensa de los pobres y los marginados, abordando causas como el derecho al voto, el empleo, la educación y la atención médica. A través de la Coalición Rainbow/PUSH, llevó las demandas por el orgullo negro y la autodeterminación a las salas de juntas corporativas, presionando a grandes empresas para impulsar la diversidad y la equidad.
Su mensaje, repetido incansablemente en discursos y poemas, buscaba llegar a personas de todos los orígenes.
“Soy alguien. Puede que sea pobre, pero soy alguien; puede que sea joven, pero soy alguien; puede que reciba asistencia social, pero soy alguien”, proclamaba Jackson, una consigna que lo acompañó desde su infancia en el Sur segregado hasta convertirse en el activista por los derechos civiles más reconocido del país desde King.
En un comunicado difundido por la familia, se le describió como “un líder servidor —no solo para nuestra familia, sino para los oprimidos y los que no tienen voz en todo el mundo—”, y se llamó a honrar su memoria continuando la lucha por la justicia, la igualdad y el amor.
BLACK LIVES MATTER
A pesar de graves problemas de salud en sus últimos años, incluida una rara afección neurológica que afectó su movilidad y el habla, Jackson mantuvo su activismo hasta la era de Black Lives Matter. En 2024 apareció en la Convención Nacional Demócrata en Chicago y acudió al Concejo Municipal para respaldar una resolución a favor de un alto el fuego en la guerra entre Israel y Hamás.
Meses antes, en Minneapolis, había advertido a manifestantes que, incluso con condenas judiciales, “es alivio, no victoria”, tras el asesinato de George Floyd.
Su voz —marcada por las cadencias de la iglesia negra— fue una de sus herramientas más poderosas. Consignas como “Esperanza, no droga” y “Si mi mente puede concebirlo y mi corazón puede creerlo, entonces puedo lograrlo” se convirtieron en sellos de su retórica. Aunque tuvo críticos que lo acusaban de buscar los reflectores, Jackson defendía su legado como el de alguien que ayudó a “derribar muros y construir puentes”, aun a costa de quedar marcado por los escombros.
Nacido el 8 de octubre de 1941 en Greenville, Carolina del Sur, Jackson destacó como deportista y estudiante antes de volcarse al activismo. Tras integrarse a las marchas por el derecho al voto y liderar iniciativas como la Operación Breadbasket en Chicago, fundó en 1971 la Operación PUSH, dedicada a ampliar oportunidades económicas y políticas para las comunidades negras.
También incursionó en la política electoral. Aunque sus dos campañas presidenciales no prosperaron, Jackson logró un hito en 1988 al ganar 13 primarias demócratas, allanando el camino para futuras candidaturas de minorías. Sus seguidores coreaban entonces otra de sus frases emblemáticas: “Mantengan viva la esperanza”. Años después, ver la elección de Barack Obama lo conmovió hasta las lágrimas.
En el plano internacional, Jackson obtuvo reconocimientos por su diplomacia informal, incluida la liberación de rehenes estadounidenses en Siria, Irak y Yugoslavia. En 2000 recibió la Medalla Presidencial de la Libertad de manos del entonces presidente Bill Clinton.
Con información de AP
