Muere en prisión Ian Huntley, conocido infanticida del Reino Unido
El nombre de Huntley quedó marcado en la historia criminal del país tras el asesinato de las niñas Holly Wells y Jessica Chapman, en 2002.
El británico Ian Huntley, considerado uno de los infanticidas más notorios del Reino Unido, falleció este sábado luego de permanecer varios días conectado a soporte vital, como resultado de haber sido agredido en una prisión de máxima seguridad.
Huntley, de 52 años, fue atacado por otro recluso el 26 de febrero en el taller de la prisión de HM Prison Frankland, en el noreste de Inglaterra. De acuerdo con autoridades penitenciarias, el exconserje escolar recibió repetidos golpes en la cabeza con una barra metálica, lo que lo dejó en estado crítico hasta su fallecimiento.
EL ASESINATO DE HOLLY WELLS Y JESSICA CHAPMAN
El nombre de Huntley quedó marcado en la historia criminal del país tras el asesinato de las niñas Holly Wells y Jessica Chapman, ambas de 10 años. Las menores desaparecieron el 4 de agosto de 2002 en la localidad de Soham después de salir de una reunión para comprar dulces.
Durante 13 días, el Reino Unido siguió con angustia la intensa búsqueda de las mejores amigas. Una fotografía de las niñas, vestidas con camisetas rojas idénticas del Manchester United tomada poco antes de su desaparición, se convirtió en una de las imágenes más difundidas por los medios mientras la policía desplegaba un amplio operativo.
La investigación movilizó a miles de voluntarios y generó una ola de solidaridad en Soham, donde habitantes y visitantes dejaron cientos de flores frente a la iglesia del pueblo. La búsqueda terminó trágicamente cuando excursionistas encontraron los restos de las menores en una zona boscosa a pocos kilómetros de la localidad.
“El asesinato sigue siendo uno de los casos más impactantes y devastadores de la historia de nuestra nación, y nuestros pensamientos están con sus familias”, expresó el Ministry of Justice en un comunicado.
CULPABLE EN 2003
Huntley siempre negó haber asesinado a las niñas, pero fue declarado culpable en 2003 tras un juicio celebrado en el Central Criminal Court de Londres. Fue condenado a cadena perpetua con una recomendación de cumplir al menos 40 años de prisión.
Durante su encarcelamiento, el recluso sobrevivió a varios ataques y permanecía bajo estrictas medidas de protección junto a otros criminales de alto perfil. En 2010, por ejemplo, otro preso logró cortarle el cuello en un incidente dentro del penal. En el momento de los asesinatos, Huntley mantenía una relación con Maxine Carr, asistente de enseñanza en la escuela primaria de las niñas. Carr le proporcionó una coartada falsa, por lo que fue condenada a 21 meses de prisión por obstrucción a la justicia. Tras cumplir su condena, vive bajo una nueva identidad.
De acuerdo con reportes de medios británicos, el presunto responsable de la agresión que derivó en la muerte de Huntley sería el asesino y violador Anthony Russell, de 43 años. La Durham Constabulary investiga el incidente y prepara un expediente para el Crown Prosecution Service, que determinará si se presentan cargos.
Con información de AP
