Netanyahu gana las elecciones en Israel pero no tiene mayoría
Los resultados de la elección dejan al partido de Benjamín Netanyahu y sus aliados con la mayoría, pero insuficientes para formar gobierno.
El partido Likud y aliados del primer ministro Benjamín Netanyahu logró el mayor número de asientos en el parlamento -53 escaños- sin embargo, esto no alcanza para que forme gobierno.
¿Quién ganó las elecciones en Israel?
De acuerdo con el comunicado oficial de la Comisión Electoral Central (CEC), se contabilizaron 5 millones 716 mil 665 votos, de los cuales 5 millones 690 mil 778 fueron válidos tras contar los sufragios de "doble sobre" de ciudadanos que votaron fuera de su colegio asignado. Un total de once partidos superaron el umbral electoral del 3.25% requiriendo 184 mil 947 votos.
- Votos necesarios: Para formar gobierno, un partido o bloque necesita 61 escaños de los 120 que forman el parlamento israelí.
- Bloque pro-Netanyahu: Obtuvo un total de 53 escaños. El Likud sumó 27; los ultraortodoxos de Judaísmo Unido de la Torá, siete; Shas, seis; Poder Judío, siete, y Sionismo Religioso, seis.
- Bloque opositor: Encabezado por el partido Yashar! de Gadi Eisenkot con 21 escaños. Se suman los doce de Juntos (Naftali Bénet y Yair Lapid), los ocho de Los Demócratas (Yair Golan) y los siete de Israel Beitenu (Avigdor Líberman), alcanzando 48 asientos.
- Partidos árabes: La Lista Conjunta obtuvo once escaños y el partido islamista Raam logró ocho, sumando 19 asientos en total y posicionándose como posibles bisagras en el Knéset.
Acusaciones de irregularidades e investigación del Shin Bet
El partido Likud difundió acusaciones sobre un supuesto fraude electoral impulsado por los partidos árabes con presunta ayuda extranjera. Ante estas declaraciones, el juez del Tribunal Supremo y jefe de la comisión electoral, Noam Sohlberg, indicó que recibió "serias sospechas" de interferencia y solicitó a la agencia de seguridad Shin Bet una investigación formal.
Por su parte, la oposición liderada por Gadi Eisenkot y Yair Golan rechazó las acusaciones, calificándolas de una estrategia para deslegitimar los resultados ante la pérdida de la mayoría parlamentaria del bloque oficialista. La legislación israelí exige que los resultados definitivos sean certificados y presentados formalmente al presidente Isaac Herzog antes del 4 de noviembre.
