Perú rompe con Irán: afirma que Teherán es una amenaza para la paz
El gobierno de Perú señaló que las acciones y políticas del régimen iraní han agravado la situación internacional.
El gobierno de Perú anunció la ruptura de relaciones diplomáticas con Irán al considerar que las acciones de Teherán representan una amenaza para la estabilidad de Medio Oriente y tienen consecuencias para la paz y seguridad internacionales.
Perú rompe con Irán por considerar que sus acciones amenazan la estabilidad en Medio Oriente
La cancillería peruana comunicó la medida mediante una nota diplomática enviada a través de la embajada de Irán en Ecuador, que también ejerce funciones concurrentes ante Perú. Sin embargo, precisó que la ruptura no afecta las relaciones consulares, que permanecerán vigentes. Entre los motivos señalados por el gobierno peruano se encuentran:
- La represión de manifestaciones pacíficas
- Las restricciones a la libertad de prensa
- La discriminación contra mujeres y niñas
- La persecución de opositores políticos en Irán.
A estos cuestionamientos se suma la preocupación de Lima por las restricciones y la “disrupción del comercio internacional” en el estrecho de Ormuz desde marzo, una de las principales rutas marítimas para el transporte mundial de energía.
Según la cancillería, estas acciones contravienen la libertad de navegación y el derecho de paso por los estrechos destinados al tránsito marítimo internacional. También advirtió sobre sus posibles efectos en la seguridad de la navegación, la protección de la vida humana y la preservación del medio marino.
Perú señaló además que la situación podría generar repercusiones en los precios de la energía y en la estabilidad de las cadenas mundiales de suministro, debido a la importancia estratégica del estrecho de Ormuz para el comercio global.
Perú también cuestiona el programa nuclear iraní
Otro de los argumentos utilizados por Lima para justificar la ruptura fue la negativa de Teherán a permitir el acceso de inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) a instalaciones nucleares.
El gobierno peruano consideró que esta postura dificulta la verificación internacional destinada a prevenir la producción de armas nucleares, aumentando sus preocupaciones sobre las actividades de Irán y sus posibles repercusiones para la seguridad mundial.
Las relaciones diplomáticas entre Perú e Irán comenzaron en 1973. Pese a la ruptura anunciada ahora, los vínculos comerciales entre ambos países eran relativamente reducidos: durante 2025, el intercambio comercial entre Lima y Teherán alcanzó 1.3 millones de dólares.
Perú exportó principalmente vacunas veterinarias y colorantes de achiote, mientras que entre sus importaciones desde Irán destacaron reactivos de diagnóstico o laboratorio, uvas secas y dátiles.
Con información de AP
