Petro propone diálogo con Ecuador por control conjunto de puertos
La tensión comercial por aranceles entre ambos países se cruza con un llamado a coordinar acciones contra el narcotráfico y el contrabando en el Pacífico.
En medio de un creciente enfrentamiento comercial entre Colombia y Ecuador, el presidente colombiano Gustavo Petro se mostro dispuesto a dialogar con el gobierno ecuatoriano, pero puso como condición prioritaria la construcción de una política bilateral para el control de los puertos marítimos, puntos clave del tráfico de drogas y de insumos ilícitos.
Aranceles a falta de cooperación entre Colombia y Ecuador
La fricción se detonó tras el anuncio del presidente ecuatoriano Daniel Noboa de imponer un arancel del 30% a las importaciones colombianas, medida que justificó por la falta de cooperación en la vigilancia fronteriza y por un déficit comercial superior a los 850 millones de dólares.
En respuesta, Colombia aplicó un gravamen similar a 20 productos ecuatorianos y suspendió la exportación de energía hacia Ecuador.
“Cuando quiera Ecuador nos reunimos, pero el primer punto que quiero que se examine en la agenda bilateral es la construcción de una política mancomunada para el control de los puertos marítimos”, escribió Petro en X (antes Twitter).
El mandatario colombiano señaló además que en su país han sido capturados varios líderes de bandas criminales ecuatorianas especializadas en este esquema de tráfico.
“Creemos que los puertos marítimos de Ecuador y Colombia no son ni para la exportación de cocaína, ni para el contrabando de insumos de fentanilo”, añadió en su mensaje.
Cuando quiera Ecuador nos reunimos, pero el primer punto que quiero que se examine en la agenda bilateral es la construcción de una política mancomunada para el control de los puertos marítimos.
— Gustavo Petro (@petrogustavo) January 24, 2026
Creemos que los puertos marítimos de Ecuador y Colombia no son ni para la… https://t.co/h03srJQ4HY
Bogotá había propuesto un encuentro bilateral para abordar la crisis comercial durante este fin de semana. Quito manifestó su disposición a dialogar, aunque sin definir una fecha concreta. En ese contexto, la canciller ecuatoriana Gabriela Sommerfeld reiteró que su país insistirá en “un mayor control del Estado colombiano en la frontera”, una franja de más de 600 kilómetros que —según dijo— es permeada por la producción de estupefacientes que transita por carreteras y puertos ecuatorianos.
A la escalada de medidas comerciales se sumó una advertencia previa de la ministra de Energía de Ecuador, Inés Manzano, sobre la posibilidad de modificar las condiciones de transporte de crudo colombiano a través de un oleoducto ecuatoriano con salida al Pacífico, aunque esa decisión aún no se ha concretado.
Frontera colombo-ecuatoriana, a cargo de criminales
La extensa y porosa frontera colombo-ecuatoriana ha sido utilizada durante años por grupos armados ilegales colombianos, hoy en coordinación con bandas criminales ecuatorianas, lo que ha generado problemas persistentes de seguridad como el narcotráfico, la minería ilegal, el contrabando, la trata de personas y otros delitos.
En este escenario, el eventual diálogo bilateral se perfila no solo como una salida a la disputa comercial, sino como una prueba de cooperación regional frente al crimen organizado.
Con información de AP
