Rebelión en el gobierno británico: renuncia pone en jaque a Starmer
La presión sobre el primer ministro británico estalló en una rebelión abierta dentro del Partido Laborista, tras la renuncia de una figura clave del gabinete.
Hoy, la presión sobre el primer ministro británico Keir Starmer estalló en una rebelión abierta dentro del Partido Laborista, tras la renuncia de una figura importante del gabinete y el reposicionamiento de posibles aspirantes al liderazgo.
Wes Streeting, el detonante
El detonante fue la dimisión del secretario de Salud, Wes Streeting, quien se convirtió en el primer alto funcionario en abandonar el gobierno en medio de la creciente inconformidad interna. Su salida no solo sacude al gabinete, sino que también se interpreta como el primer paso para desafiar directamente el liderazgo de Starmer.
Streeting, considerado una de las figuras con mayor proyección dentro del Partido Laborista del Reino Unido, dejó clara su postura en una carta en la que urgió a abrir el debate sobre el futuro del partido.
“Queda claro ahora que usted no liderará al Partido Laborista en las próximas elecciones generales y que los diputados laboristas y los sindicatos laboristas quieren que el debate sobre lo que viene después sea una batalla de ideas, no de personalidades ni de mezquino faccionalismo”, escribió en una carta.
“Tiene que ser amplio, y tiene que ser el mejor campo posible de candidatos. Apoyo ese enfoque y espero que usted lo facilite”.
Angela Rayner reaparece en la contienda
En paralelo, la ex viceprimera ministra Angela Rayner también dio señales de estar lista para entrar en una eventual carrera por el liderazgo. Tras resolver un conflicto fiscal que la obligó a dejar el gabinete meses atrás, Rayner aseguró que está preparada para “desempeñar su papel” si se abre una contienda interna.
Aunque evitó exigir abiertamente la dimisión de Starmer, sí reconoció que el partido “acaba de recibir una paliza severa del electorado”, en referencia a los malos resultados en elecciones locales y regionales recientes.
Resultados electorales y crisis económica, el telón de fondo
A menos de dos años de haber logrado una victoria contundente, el Partido Laborista enfrenta el desgaste por una economía estancada, inflación persistente y el incumplimiento de promesas sobre crecimiento y nivel de vida.
Estas tensiones se reflejan en el Parlamento, donde más de 81 legisladores —el mínimo necesario para activar un desafío formal— han pedido públicamente la salida de Starmer.
Pese a la presión, Starmer aclaró que no tiene intención de dimitir y advirtió que una lucha interna por el liderazgo podría sumir al país en el “caos”, especialmente si se toma en cuenta los conflictos globales actuales y la crisis del costo de vida.
Más nombres en el horizonte
El escenario podría complicarse aún más, ya que el alcalde del Gran Manchester, Andy Burnham, ha sido mencionado como posible aspirante, aunque su candidatura dependería de su regreso al Parlamento mediante una elección parcial.
Mientras tanto, la caída en listas de espera del sistema de salud —uno de los principales logros atribuidos a Streeting— podría fortalecer su perfil en caso de formalizar su candidatura.
Con información de AP
