Reino Unido pone fin a los cargos hereditarios en el Parlamento
El Parlamento británico rompe una tradición de más de siete siglos al expulsar a los aristócratas con cargos hereditarios de la Cámara de los Lores.
El Parlamento británico dio un paso crucial para reformar su sistema político: los aristócratas con cargos hereditarios serán expulsados de la Cámara de los Lores, poniendo fin a una tradición que se remonta a más de siete siglos.
ADIÓS A LOS CONDES, DUQUES Y VIZCONDES
La medida fue aprobada luego de que la cámara alta retirara sus objeciones a la legislación previamente avalada por la Cámara de los Comunes. Con ello, decenas de duques, condes y vizcondes que heredaron su escaño junto con sus títulos nobiliarios deberán abandonar el Parlamento en las próximas semanas.
El ministro de la Oficina del Gobierno, Nick Thomas-Symonds, defendió la reforma al señalar que elimina “un principio arcaico y antidemocrático” dentro del sistema político británico.
“Nuestro Parlamento debe ser siempre un lugar donde se reconozcan los talentos y el mérito cuente”, afirmó. “No debería ser nunca una galería de redes de viejos amigos, ni un lugar donde los títulos, muchos de los cuales se otorgaron hace siglos, tengan poder sobre la voluntad del pueblo”.
UNA CÁMARA IMPORTANTES, PERO CUESTIONADA
La Cámara de los Lores desempeña un papel relevante dentro del sistema parlamentario del Reino Unido, ya que revisa y examina las leyes aprobadas por la Cámara de los Comunes, el órgano electo por los ciudadanos.
Sin embargo, durante décadas ha sido objeto de críticas por su estructura poco democrática. Actualmente cuenta con más de 800 miembros, lo que la convierte en el segundo órgano legislativo más grande del mundo, solo por detrás de la Asamblea Popular Nacional de China.
Durante gran parte de sus 700 años de historia, sus integrantes fueron nobles —en su mayoría hombres— que heredaban su asiento parlamentario junto con su título aristocrático, además de algunos obispos. A partir de la década de 1950 comenzaron a incorporarse los llamados “pares vitalicios”: políticos retirados, líderes sociales y otras figuras designadas por el gobierno. Hoy, ellos constituyen la mayoría de la cámara, mientras que aproximadamente uno de cada diez miembros sigue siendo un “par hereditario”.
REFORMAS QUE TARDARON DÉCADAS
No es la primera vez que tratan de modernizar la Cámara. En 1999, el gobierno laborista del entonces primer ministro Tony Blair expulsó a la mayoría de los 750 lores hereditarios que existían en ese momento. No obstante, 92 fueron autorizados a permanecer temporalmente como parte de un acuerdo para evitar una rebelión aristocrática.
Un cuarto de siglo después, el gobierno del actual primer ministro Keir Starmer impulsó una nueva legislación para eliminar definitivamente a los restantes lores hereditarios. Tras un intenso debate, se alcanzó un compromiso que permitirá que un número no revelado de ellos permanezca en la cámara como pares vitalicios.
La ley entrará en vigor una vez que reciba la sanción formal del monarca británico, Carlos III, un trámite considerado meramente protocolario. Los aristócratas heredados abandonarán la cámara al final del actual periodo de sesiones del Parlamento, previsto para esta primavera.
Con información de AP
