Sismo en Japón deja 18 muertos; calor extremo complica rescates
El saldo del terremoto de magnitud 7.1 aumentó a 18 personas fallecidas y al menos 62 heridas, seis de ellas de gravedad.
El saldo del terremoto de magnitud 7.1 que sacudió la prefectura de Kumamoto, en el suroeste de Japón, aumentó a 18 personas fallecidas y al menos 62 heridas, seis de ellas de gravedad.
Las autoridades advirtieron que la cifra de víctimas podría seguir creciendo, ya que aún hay personas desaparecidas bajo los escombros.
Suman 18 muertos y 62 heridos por sismo en Japón; calor extremo dificulta los rescates
Las labores de rescate se desarrollan contrarreloj en medio de un clima sofocante, que incrementa la preocupación por quienes permanecen atrapados y pone a prueba a los equipos de emergencia.
Más de 8 mil 800 personas fueron evacuadas a refugios, donde las autoridades instalaron fuentes de energía para garantizar aire acondicionado, mientras unas 34 mil 900 viviendas permanecen sin electricidad y alrededor de 15 mil carecen de agua potable.
Aeon Mall, una de las zonas más afectadas por el terremoto
Uno de los puntos más afectados fue Aeon Mall, un centro comercial en la localidad de Kashima, donde el derrumbe parcial del segundo piso y una explosión de gas dejaron cuatro muertos y tres personas desaparecidas.
En la ciudad de Yatsushino, el colapso de una chimenea en una fábrica provocó la muerte de cinco trabajadores, mientras que un ciudadano vietnamita perdió la vida al ser golpeado por una grúa durante el sismo.
Sobrevivientes relataron momentos de terror
Fumika Ono, de 19 años, recordó que el suelo se sacudió con tal fuerza que perdió el equilibrio mientras realizaba las compras con su hermana.
“Los niños comenzaron a gritar y los productos se esparcieron por el suelo”, contó tras lograr escapar del centro comercial.
Por su parte, Kiyoshi Matsunaga, de 74 años, confesó que pensó que moriría cuando el terremoto lo sorprendió en un supermercado.
“Me asusté”, dijo.
Los daños también alcanzaron un templo budista del siglo XVI, cuyas puertas recién restauradas colapsaron.
“No sé ni siquiera si o cómo podremos reconstruirlas de nuevo”, lamentó la sacerdotisa Yuki Kiyozumi, quien relató que tuvo que arrastrarse por el suelo debido a la violencia del movimiento.
Con información de AP
