Sistema de salud de Venezuela, al borde del colapso tras los sismos
La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó que los centros médicos operan muy por encima de su capacidad.
A casi una semana de los dos potentes terremotos que sacudieron a Venezuela, organizaciones humanitarias y agencias internacionales advirtieron que el ya debilitado sistema de salud del país se encuentra prácticamente al límite.
Sistema de salud de Venezuela está al límite, advierten
Mientras las esperanzas de encontrar sobrevivientes disminuyen con el paso de las horas, la emergencia comienza a transformarse en una crisis sanitaria de gran magnitud, con hospitales dañados, personal insuficiente y un creciente riesgo de brotes de enfermedades entre miles de personas desplazadas.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó que los centros médicos operan muy por encima de su capacidad, incapaces de atender el flujo constante de pacientes con traumatismos y otras complicaciones derivadas del desastre.
Hospitales dañados y saturados
Autoridades venezolanas reportan que 38 hospitales resultaron dañados o presentan riesgos estructurales tras los sismos. La OMS ha inspeccionado hasta ahora 21 de esos centros, de los cuales tres dejaron de funcionar por completo, seis presentan daños importantes y el resto continúa operando, aunque saturado por la cantidad de heridos.
El portavoz de la OMS, Christian Lindmeier, informó que el sistema sanitario, afectado durante años por la falta de inversión y la crisis económica, enfrenta ahora una presión extrema.
A ello se suma la escasez de personal especializado. Muchos médicos permanecen desaparecidos entre los escombros, incluidos profesionales encargados de los servicios de maternidad en el estado de La Guaira, el más afectado por los terremotos. La situación se agrava por la migración masiva de trabajadores de la salud registrada en los últimos años, durante la cual cerca de ocho millones de venezolanos abandonaron el país.
Crece el riesgo de enfermedades
Funcionarios del gobierno informaron que más de 15 mil 800 personas han resultado afectadas por los terremotos y permanecen desplazadas, muchas de ellas durmiendo en automóviles, parques o refugios improvisados.
La falta de agua potable, baños, duchas y artículos básicos de higiene incrementa el riesgo de enfermedades infecciosas. La OMS advirtió sobre la posibilidad de brotes de sarampión debido a las bajas tasas de vacunación, además de infecciones transmitidas por el agua y mosquitos, como dengue, fiebre amarilla y malaria.
Rescates disminuyen mientras aumenta la cifra de víctimas
Durante los dos primeros días posteriores a los terremotos fueron rescatadas 5 mil 380 personas; sin embargo, en los últimos días solo cuatro sobrevivientes fueron localizados por equipos oficiales. Hasta la tarde del martes, el único rescate exitoso correspondía a un niño pequeño que permaneció atrapado durante seis días bajo un edificio colapsado.
Las cifras oficiales sitúan el número de fallecidos en más de mil 900 personas, aunque especialistas consideran que el saldo real podría ser considerablemente mayor debido a que continúan recuperándose cuerpos entre los escombros y las morgues enfrentan dificultades para procesar la creciente cantidad de víctimas.
Con información de AP
