Tradiciones y trámites: el reto de tener dos apellidos en EU
Los apellidos en América Latina y España cuentan una historia familiar clara, pero en Estados Unidos puede convertirse en un laberinto burocrático.
Para millones de personas originarias de España y América Latina, los apellidos no son un simple detalle administrativo: cuentan una historia familiar clara, dicen quién es el padre y quién es la madre.
Sin embargo, en Estados Unidos, esta tradición puede convertirse en un laberinto burocrático.
HISPANOS EN ESTADOS UNIDOS
De acuerdo con las últimas estimaciones del censo, más de 68 millones de personas en Estados Unidos se identifican como hispanas. Muchas de ellas usan dos apellidos, una práctica común en el mundo de habla hispana, pero poco compatible con los sistemas estadounidenses pensados para un solo apellido.
Un ejemplo conocido es el del rapero puertorriqueño Bad Bunny. Su nombre de nacimiento es Benito Antonio Martínez Ocasio, en honor a su padre, Tito Martínez, y a su madre, Lysaurie Ocasio. Su caso ilustra una tradición profundamente arraigada… y los desafíos que implica fuera de su contexto cultural.
¿CÓMO SE FORMAN LOS APELLIDOS HISPANOS?
En España y en la mayoría de los países de América Latina, las personas llevan dos apellidos: el primero del padre y el segundo de la madre. Por ejemplo, si Daniel Flores García y Ana Salinas Márquez tienen una hija llamada Victoria, sus apellidos serán Flores Salinas.
Las mujeres, por lo general, conservan su nombre de nacimiento al casarse, aunque las leyes y costumbres varían. En algunos países pueden añadir el apellido del esposo, a veces con la preposición “de”, una fórmula tradicional hoy menos común.
Así, si Victoria Flores Salinas se casa con Carlos Sandoval Cruz, probablemente seguirá usando su nombre original. Pero en ciertos contextos podría convertirse en Victoria Flores Sandoval o Victoria Flores de Sandoval. Si la pareja tiene un hijo llamado Francisco, su nombre completo sería Francisco Sandoval Flores.
EL CHOQUE CULTURAL EN ESTADOS UNIDOS
En Estados Unidos, donde predomina la norma de un solo apellido, muchas personas optan por usar únicamente el apellido paterno para evitar confusiones. De este modo, Francisco Sandoval Flores puede terminar siendo simplemente Francisco Sandoval en documentos oficiales.
El problema surge cuando quienes no conocen estas convenciones asumen que el apellido paterno es un segundo nombre. Para evitarlo, algunas personas mantienen ambos apellidos, los unen con un guión o incluso los juntan en una sola palabra.
DOCUMENTOS QUE NO COINCIDEN
Ese ha sido el caso de Susana Pimiento, originaria de Colombia y residente en Texas. Su nombre completo es Susana Pimiento Chamorro, aunque solo lo utiliza para trámites gubernamentales. Incluso así, las complicaciones no han sido pocas. Al solicitar su licencia de conducir, la única manera de conservar ambos apellidos fue unirlos con un guión.
“Podría haber omitido el apellido de mi madre, pero entonces no habría coincidido con mi pasaporte”, explicó.
Con algunas aerolíneas, además, ha tenido que juntar sus dos apellidos como si fueran uno solo para poder comprar boletos. El episodio más complejo llegó con su tarjeta de residencia permanente. El documento fue emitido con el apellido de su esposo, y no solo eso: bajo una fórmula antigua, como “Susana de Hammond”. El nombre no coincidía con ninguno de sus otros papeles.
Pimiento tuvo que devolver la tarjeta y esperar un año para que el gobierno emitiera una nueva con su nombre correcto. Mientras tanto, solicitó permisos especiales para poder viajar por trabajo.
“Cuando llegó la tarjeta, nos reímos. Pensamos que era una broma”, recordó. “Pero fue realmente muy difícil arreglarlo”.
La experiencia de Susana refleja una realidad cotidiana para millones de personas: cuando las tradiciones culturales se topan con sistemas administrativos rígidos, incluso algo tan esencial como un apellido puede convertirse en un problema de identidad… y de papeleo.
Con información de AP
