Trump amenaza con destruir Irán si no hay alto el fuego ‘pronto’
De no alcanzar un acuerdo para detener la guerra en poco tiempo, Estados Unidos planea ordenar la destrucción de la infraestructura energética de Irán.
Estados Unidos elevó drásticamente el tono del conflicto con Irán al advertir que podría ordenar una destrucción generalizada de su infraestructura energética y civil si no se alcanza un acuerdo para detener la guerra en el corto plazo.
A través de redes sociales, el mandatario aseguró que las negociaciones avanzan, pero aclaró que si no hay un pacto y no se reabre de inmediato el estratégico estrecho de Ormuz, Estados Unidos podría responder con ataques masivos contra plantas eléctricas, pozos petroleros, la isla de Kharg y otras instalaciones importantes, incluyendo posibles plantas desalinizadoras.
KHARG, EL PUNTO ESTRATÉGICO EN LA MIRA
Uno de los focos de tensión es la isla de Kharg, principal terminal de exportación petrolera de Irán. En una entrevista con el Financial Times, Trump sugirió incluso la posibilidad de tomar control de este enclave.
“Quizá tomemos la isla de Kharg, quizá no. Tenemos muchas opciones”, declaró el mandatario, al tiempo que reveló que Estados Unidos tendría hasta 3 mil objetivos potenciales en territorio iraní.
La amenaza de atacar infraestructura energética —incluidos pozos petroleros y rutas marítimas estratégicas— genera preocupación internacional por sus posibles efectos en el suministro global de energía.
Expertos advierten que cualquier intento de controlar o destruir instalaciones como Kharg implicaría una operación compleja en el Golfo Pérsico, con alto riesgo de escalada, especialmente ante la capacidad militar iraní, que incluye misiles, drones y artillería de largo alcance.
ESCALADA MILITAR EN PARALELO A LA DIPLOMACIA
Las declaraciones de Trump llegan en medio de una escalada bélica que no muestra señales de desaceleración. En el terreno, Teherán ha intensificado sus ofensivas, mientras fuerzas de Estados Unidos e Israel han lanzado nuevas oleadas de ataques sobre territorio iraní.
Entre los episodios más recientes destacan ataques contra infraestructura crítica en la región, incluyendo instalaciones de agua y energía en Kuwait y una refinería en Israel, lo que amplía el riesgo de un conflicto regional de mayor alcance.
NEGOCIACIONES INCIERTAS Y AMENAZAS CRUZADAS
Aunque Washington sostiene que mantiene contactos “directos e indirectos” con Teherán, Irán niega negociaciones formales. El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmail Baghaei, confirmó que recibió una propuesta estadounidense, pero descartó diálogos directos.
Por su parte, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, calificó los esfuerzos diplomáticos como una “tapadera” para reforzar la presencia militar estadounidense en la región, y advirtió que sus fuerzas responderán con dureza ante cualquier despliegue terrestre.
Con información de AP
