Ultraje en Líbano: ONU repone crucifijo vandalizado por militar israelí

El soldado, quien fue retirado de su puesto por las autoridades israelíes, arrancó y destrozó la imagen religiosa durante una patrulla en la zona fronteriza.

|
Autor: Especial
Compartir noticia en twitter
Compartir noticia en facebook
Compartir noticia por whatsapp
Compartir noticia por Telegram
Compartir noticia en twitter
Compartir noticia en facebook
Compartir noticia por whatsapp
Compartir noticia por Telegram

La ONU, a través de la misión FINUL, reinstaló el 23 de abril de 2026 un crucifijo en la localidad cristiana de Debel, al sur del Líbano, luego de que fuera destruido días antes por un soldado israelí, en un acto que generó indignación internacional y que ahora busca ser contrarrestado con un mensaje de reconciliación, diálogo y paz

El nuevo crucifijo fue colocado por militares italianos de la misión de paz de la ONU en el mismo sitio donde se encontraba la figura original.

La ceremonia contó con la presencia de autoridades religiosas y habitantes locales, reforzando el significado simbólico del acto.

Italia respalda la iniciativa

La primera ministra Giorgia Meloni calificó la reposición como un “poderoso mensaje de esperanza, diálogo y paz”, destacando el papel de los cascos azules en la región.

En la misma línea, autoridades italianas subrayaron que este tipo de acciones representan valores de humanidad y respeto religioso.

El incidente que desató la polémica

Días antes, se difundieron imágenes de un soldado israelí golpeando la figura de Cristo con un objeto contundente en esta comunidad cristiana cercana a la frontera.

El hecho ocurrió en medio del conflicto en el sur del Líbano y provocó una fuerte reacción internacional por tratarse de un símbolo religioso.

Rechazo al primer intento de reparación

Según reportes, el ejército israelí había entregado previamente un nuevo crucifijo, pero este fue rechazado por la comunidad local, lo que elevó la tensión.

La intervención de la ONU buscó entonces ofrecer una alternativa con mayor aceptación y legitimidad.

El incidente se produce en medio de un escenario de enfrentamientos entre Israel y grupos en Líbano, donde incluso símbolos religiosos han resultado afectados.

Esto ha intensificado la sensibilidad en comunidades locales, especialmente en zonas con presencia cristiana.

Un mensaje que va más allá del objeto

Más allá de la reposición física, el acto busca enviar una señal de respeto interreligioso y reconstrucción simbólica en medio de la crisis.

La ONU intenta así reforzar su papel como mediador en una región marcada por tensiones históricas.

Un símbolo que intenta unir en medio de la división

La reinstalación del crucifijo se convierte en un recordatorio de la importancia de proteger el patrimonio cultural y religioso incluso en contextos de guerra.

El gesto apunta a reconstruir no solo una figura, sino también la confianza en medio del conflicto.

Con información de Euronews

Lo más leído

skeleton





skeleton