Vaticano aprueba otra vez la beatificación del arzobispo Fulton Sheen
Tras un inusual retraso de seis años, la beatificación de arzobispo Fulton Sheen podrá realizarse finalmente en Peoria, Illinois.
El Vaticano dio nuevamente luz verde a la beatificación del arzobispo estadounidense Fulton J. Sheen, cuya causa había quedado en suspenso desde 2019 por disputas legales y cuestionamientos sobre su gestión frente a denuncias de abusos clericales.
Tras un inusual retraso de seis años para investigar las objeciones planteadas, la beatificación de una de las figuras más influyentes del catolicismo del siglo XX podrá realizarse finalmente en Peoria, Illinois, como estaba previsto originalmente. Aunque la diócesis local aún no ha anunciado una fecha concreta para la ceremonia —paso clave previo a una eventual canonización—, la aprobación vaticana allana el camino para que el reconocimiento tenga lugar durante el pontificado del papa León XIV, también originario de Illinois.
En un comunicado escrito y en video difundido en los sitios oficiales de la diócesis y de la fundación Sheen, el obispo de Peoria, Louis Tylka, declaró:
“El Santo Padre me ha informado que la causa para el Venerable Siervo de Dios Arzobispo Fulton J. Sheen puede proceder a la beatificación. Estamos trabajando con el Dicasterio de las Causas de los Santos en el Vaticano para determinar los detalles de la beatificación inminente”.
¿Quién fue Fulton J. Sheen?
Fulton Sheen fue un evangelizador de enorme alcance en Estados Unidos y un pionero de la comunicación religiosa en medios masivos. Su programa televisivo de los años 50, Life is Worth Living, lo convirtió en una celebridad nacional: ganó un premio Emmy, apareció en la portada de la revista Time y se consolidó como uno de los católicos más influyentes del siglo pasado, de acuerdo con la Catholic University of America, donde estudió y enseñó antes de ser nombrado obispo.
El papa Francisco había confirmado un milagro atribuido a la intercesión de Sheen el 6 de julio de 2019 y fijado su beatificación para el 21 de diciembre de ese año. Sin embargo, a menos de tres semanas del evento, el Vaticano decidió posponer la ceremonia de manera indefinida, tras una solicitud de la diócesis de Rochester, Nueva York —donde Sheen fue obispo entre 1966 y 1969— para realizar una investigación adicional sobre su actuación en la asignación de sacerdotes.
Las dudas se centraron en el manejo de dos casos de clérigos acusados de conducta sexual inapropiada. Sheen nunca fue acusado de abuso. En 2019, el monseñor James Kruse, entonces alto funcionario canónico de Peoria, afirmó que una investigación había exonerado a Sheen de irregularidades, aunque criticó duramente a la diócesis de Rochester por lo que consideró un intento de “sabotaje” de la causa. La reciente declaración del obispo Tylka no mencionó estas controversias.
La investigación fue el último obstáculo en un proceso ya marcado por una prolongada batalla legal sobre el lugar de sepultura de Sheen. Fallecido en 1979, el arzobispo fue enterrado inicialmente bajo el altar de la Catedral de San Patricio en Nueva York. Sus restos fueron trasladados a Peoria en 2019, luego de que un tribunal fallara a favor de su sobrina, quien solicitó que descansaran en su ciudad natal.
Con información de AP
