Venezuela rechaza propuesta de Machado de privatizar el petróleo
La controversia surge tras la participación de María Corina Machado en el foro energético CERAWeek donde planteó una transformación profunda del sector.
Esta semana, el gobierno de la presidenta venezolana encargada, Delcy Rodríguez, ha rechazado de forma contundente la propuesta de privatizar la industria petrolera impulsada por la líder opositora, María Corina Machado.
A través de un comunicado difundido en Telegram, el Ministerio de Comunicación e Información criticó lo que calificó como “infelices declaraciones” de una vocera del “extremismo venezolano”, en alusión indirecta a Machado, quien presentó recientemente un plan para reducir de forma drástica la participación del Estado en el sector petrolero.
En el documento, el gobierno señaló que el petróleo es un recurso estratégico cuya importancia “nunca podrá ser disminuida por quien no tiene y nunca tendrá autoridad real ni moral para hablar de nuestra industria”.
CHOQUE DE VISIONES SOBRE EL MODELO PETROLERO
La controversia surge tras la participación de Machado en el foro energético internacional CERAWeek, en Houston, donde planteó una transformación profunda del sector: un modelo completamente privatizado en el que el Estado asumiría únicamente funciones regulatorias.
Su propuesta busca atraer inversión extranjera, ofrecer mayor seguridad jurídica y elevar la producción petrolera a largo plazo, en un escenario donde grandes compañías internacionales han mostrado cautela para regresar al país.
En contraste, el gobierno de Rodríguez ha dejado claro que, aunque promueve reformas para flexibilizar la industria y permitir mayor participación privada, los yacimientos y activos estratégicos seguirán siendo propiedad del Estado venezolano.
REFORMAS Y PRESIÓN INTERNACIONAL
La disputa ocurre en medio de cambios recientes en la política energética venezolana. En enero, el Ejecutivo promulgó una reforma a la Ley de Hidrocarburos que abre el sector a inversiones privadas nacionales y extranjeras, con el objetivo de reactivar la producción petrolera tras años de crisis.
Estas modificaciones también responden a presiones y acuerdos internacionales, especialmente con Estados Unidos, que ha comenzado a flexibilizar sanciones y ampliar la participación de sus empresas energéticas en el país.
Incluso, el secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, sostuvo reuniones con Rodríguez como parte de los esfuerzos para reconstruir la industria petrolera venezolana y fomentar la inversión extranjera.
Pese a la apertura parcial del sector, el gobierno venezolano insistió en que cualquier transformación se realizará bajo “el marco de la soberanía nacional y las leyes”.
“Reafirmamos nuestra plena disposición de trabajar con los actores económicos nacionales e internacionales para el desarrollo y progreso del sector y del país”, indicó el Ministerio.
Con información de AP
