3 años acudiendo al CECOFAY sin ver a sus hijos: Madre recupera sus convivencias
La resolución representa un paso importante para restablecer la relación entre la madre y sus hijos
MÉRIDA, Yucatán. Después de tres años sin poder convivir con sus hijos, una madre yucateca logró que un juzgado familiar ordenara la reanudación de las convivencias semanales con los menores, poniendo fin a una situación que se prolongó durante años pese a existir una resolución judicial que ya reconocía su derecho a verlos.
La defensa de la madre estuvo a cargo del abogado Rubén Osorio Paredes, quien durante una audiencia expuso que las convivencias habían sido ordenadas desde hacía aproximadamente tres años para realizarse en el Centro de Convivencia Familiar del Estado (CECOFAY). Sin embargo, según lo expuesto durante la audiencia, los menores no eran presentados para las convivencias programadas, por lo que los encuentros no llegaban a concretarse.
A pesar de ello, la madre continuó acudiendo durante largo tiempo al CECOFAY con la esperanza de poder convivir con sus hijos, sin que los encuentros llegaran a realizarse por la ausencia de los menores.
Durante la audiencia también se destacó que las obligaciones alimentarias y el derecho de convivencia son cuestiones distintas. La defensa sostuvo que los desacuerdos relacionados con la pensión alimenticia no deben impedir que los hijos mantengan una relación con cualquiera de sus padres, especialmente cuando existe una resolución judicial que ordena las convivencias.
Asimismo, se señaló que mantener una situación en la que las convivencias autorizadas no se llevaban a cabo sólo prolongaba el conflicto y afectaba el bienestar emocional de los menores, quienes durante años permanecieron sin contacto con su madre.
Después de escuchar los argumentos y antecedentes expuestos por ambas partes, la jueza resolvió reanudar las convivencias y autorizó encuentros semanales entre la madre y sus hijos, permitiendo que vuelvan a tener contacto regular después de tres años de separación.
Para Rubén Osorio Paredes, este tipo de resoluciones recuerdan la importancia de que las decisiones judiciales en materia familiar se cumplan efectivamente y tengan como prioridad el bienestar de niñas, niños y adolescentes.
“Cuando existe una orden de convivencia, lo verdaderamente importante es que pueda cumplirse. Los hijos tienen derecho a mantener vínculos con ambos padres y las diferencias entre los adultos no deben convertirse en una barrera permanente para esa convivencia”, señaló.
La resolución representa un paso importante para restablecer la relación entre la madre y sus hijos y pone de relieve la importancia de que las determinaciones judiciales en materia familiar se ejecuten de manera efectiva, siempre privilegiando el interés superior de la niñez.
Con esta decisión, la madre podrá volver a convivir semanalmente con sus hijos e iniciar un proceso de reconstrucción de un vínculo familiar que permaneció interrumpido durante tres años.
