Alza en gasolinas pega en la economía de los trabajadores
Empleados de Yucatán han recurrido a rediseñar estrategias de movilidad para poder asistir a sus centros laborales
El incremento constante en el costo de los combustibles, con un impacto severo en la gasolina Premium y el Diésel, ha obligado a la clase trabajadora de Yucatán a diseñar estrategias de supervivencia logística y de traslado para alcanzar a llegar a sus puestos en fábricas, talleres y corporativos, mediante el uso de un “transporte privado colectivo” para quienes cuentan con vehículos.
Dicha presión financiera no solo reduce el poder adquisitivo, sino que modifica la estructura del transporte privado en la región, donde el vehículo propio deja de ser un espacio individual para convertirse en un bien de uso colectivo y solidario, esto para ahorrar gastos en su salario semanal o quincenal.
Pedro Oxté Conrado, secretario general de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC) en Yucatán, advirtió que el panorama actual es crítico para quienes perciben un salario promedio, puesto que ahora el gasto necesario para movilizar un automóvil de forma personal resulta insostenible bajo las tarifas actuales.
Indicó que empleados que habitan en zonas en fraccionamientos de Caucel, Umán o diversas comisarías periféricas, deben recorrer trayectos de entre 15 y 20 kilómetros para llegar a sus centros laborales y ante esto entra el ingenio de los trabajadores, quienes se turnan para aportar al gasto del combustible y optimizan cada litro adquirido.
Según el dirigente, no se trata simplemente de una migración del consumo de gasolina Premium hacia la Magna sino les alcanza, sino de un cambio de hábito forzado por la incapacidad de costear traslados individuales de forma habitual.
Oxté Conrado señaló esta situación podría impulsar a los sectores obreros a solicitar ajustes salariales justos en las próximas revisiones de sus contratos, pues si el costo de traslado devora una porción significativa del ingreso, el salario pierde su función básica de sustento.
En el contexto estatal, Yucatán registra una tendencia alcista que presiona los bolsillos de los consumidores de forma persistente; durante los últimos meses, el precio de la gasolina Magna se ha mantenido
entre los 22 y 23 pesos por litro en Mérida, mientras que la versión Premium supera con frecuencia la barrera de los 25 y 27 pesos en diversas estaciones de servicio.
Por su parte, el Diésel mantiene un precio promedio en Yucatán de 27.80 pesos en el Estado, de acuerdo con varios portales y estaciones.
