Baldomero Ku Ceh, guardián de Tzab Nah
Mitos y Cavernas, columna de Carlos Evia Cervantes.
Antes de 1994 la gruta de Tzab Nah estaba totalmente desprotegida. Entraba toda clase de gente
a visitarla, dañarla y contaminarla. Enfrente de la cueva hay una escuela secundaria y los estudiantes utilizaban la cavidad para sus correrías. Era tierra de todos y de nadie.
Desde 1973 se habían hecho intentos por proteger Tzab Nah, pero todos habían fracasado. Fue en el año de 1979 cuando Baldomero empezó a entrar a la gruta conducido por Lorenzo Santana, un señor que acostumbraba a bañarse en los cenotes de Tzab Nah. A partir de entonces, Baldomero fue conociendo poco a poco la gruta y a guiar a la gente en su interior. En 1990, el Espeleogrupo Yucatán A. C., con la intención de colaborar con el Ayuntamiento de Tecoh y mejorar las condiciones de la caverna, decidió hacer la topografía de la cueva y como resultado de esta aportación se obtuvo un valioso plano topográfico que permite conocer la gruta en su forma y dimensiones reales.
En 1994, Baldomero organizó un grupo de vecinos de Tecoh y logró establecer una Sociedad Solidaria que él dirigió durante muchos años. Pero era Baldomero quien principalmente guiaba a los visitantes, les mostraba las
Yo había estado en esa cueva muchas veces y entraba sin restricción. Pero en 1995, cuando llegué con mi familia, encontré una cabaña en donde Baldomero recibía a los visitantes. Lo contraté como guía y en el recorrido nos hicimos los grandes amigos. Comprobé que la cueva estaba mucho más limpia que en las anteriores ocasiones que la había visitado y ya había medidas de protección.
Baldomero asumía que las cuevas tienen “dueño” y por esa razón, él sus asociados, organizaban anualmente el ritual jet’s lu’um o la petición del permiso para trabajar la cueva. En el año 2003 organizó una misa con el sacerdote católico.
En 1999, Baldomero dijo que el Gobierno del Estado le propuso hacer un parador turístico e instalar un sistema de iluminación dentro de la caverna. Tuve que convencerlo que tal sistema dañaría la cueva y finalmente no se instaló.
Hubo expediciones en Tzab Nah en las que Baldomero nos condujo a secciones de la cueva en donde nunca llevaba a los turistas por el grado de dificultad y por preservar los vestigios arqueológicos. Tiempos después Baldomero colaboró con la Secretaría de Ecología en el proyecto Censo Estatal de Cenotes.
Cuando la gruta se volvió una fuente de considerables ingresos, en una asamblea del ejido local, se acordó, después de 17 años, que Baldomero no debía ser el encargado de Tzab Nah, y lo desplazaron de la administración. El 19 de noviembre de 2023 falleció Baldomero; no hubo algún reconocimiento a su meritoria labor. Hoy día la gruta está prácticamente abandonada.
