Brote de sarampión rebasa la fase de alerta en Yucatán
La diputada Zhazil Méndez Hernández indicó que en Yucatán se han confirmado ocho casos y hasta 40 probables; ; el brote exhibe una falla grave de gobierno
El brote de sarampión en Yucatán ya rebasó la fase de alerta y exhibe una falla grave de gobierno. Con ocho casos confirmados y hasta 40 probables en estudio en la semana epidemiológica del 16 de febrero, la diputada Zhazil Méndez Hernández acusó negligencia operativa, ausencia de estrategia territorial y un manejo reactivo que coloca a niñas y niños en la primera línea de riesgo.
“La autoridad repite que hay vacunas, pero no salen a aplicarlas. Tenerlas guardadas no es prevención, es simulación”, sentenció la legisladora, quien recordó que desde octubre pasado presentó una iniciativa de vacunación universal para garantizar campañas permanentes, un registro estatal de dosis y el fortalecimiento de la red de frío. La propuesta fue ignoraba por la mayoría oficialista.
La evidencia es concreta y documentada. En Kanasín, municipio con casos, no han llegado brigadas a planteles de alta concentración infantil como la escuela primaria Miguel Ángel Salcedo Izunza, la primaria matutina Liborio Pérez y escuelas de la colonia Morelos de Mérida, donde directivos y padres reportan cero módulos de vacunación.
“No es percepción: no han pasado”, afirmó Méndez Hernández tras recorridos y consultas directas. El impacto recae en los más vulnerables. Los grupos de 1 a 4 años y 5 a 9 años concentran la mayor incidencia. “¿En qué horaro vacunan a los hijos de madres y padres que trabajan? ¿Quién traslada a los menores cuando quedan al cuidado de adultos mayores?”, cuestionó. Testimonios ciudadanos confirman que incluso en módulos improvisados las dosis se agotan, dejando filas completas sin atención.
La diputada rechazó la narrativa que intenta trasladar culpas a sexenios remotos. “Es insostenible afirmar que un niño de cuatro años se contagia hoy por omisiones de hace 25 años. La caída real ocurrió en los últimos años: México pasó de coberturas superiores al 90% a alrededor del 76% durante el período de la pandemia. Ese vacío no se corrigió”, sostuvo.
A pesar de que el Ejecutivo estatal aseguró el 3 de febrero que hay vacunas suficientes, no existe información pública sobre cuántas se han aplicado, qué porcentaje de cobertura real se tiene ni dónde se están desplegando brigadas. “Sin datos, sin territorio y sin horarios extendidos, no hay control del brote”, advirtió.
Con Semana Santa a la vuelta de la esquina y un virus altamente contagioso por vía respiratoria, la legisladora lanzó un ultimátum político y sanitario: “El gobierno del Estado debe dejar de replicar discursos federales y asumir su responsabilidad local. Las vacunas ya están; lo que falta es voluntad. Esperar una desgracia para reaccionar sería imperdonable”, aseveró. Afirmó que “la salud pública se defiende con prevención, no con comunicados. Cada día sin brigadas es un día más de riesgo para la niñez yucateca; la atención a la salud debe ser preventiva, no reactiva”.
Todos los días a través de las redes sociales del IMSS decenas de personas se quejan de que no se está cumpliendo con tener las vacunas; las quejas van desde hacer filas durante horas para que les digan que no hay, que sólo darán determinadas dosis -aunque haya más en fila esperando-, que no se las quisieron poner, los argumento son diversos y no es un problema sólo en las clínicas en Mérida, sino en varios municipios incluso grandes como Motul, pero no hay respuestas a sus preguntas de cuándo estará disponible el biológico.
