Cae el empleo en México y preocupa el impacto en Yucatán
Cae la ocupación en sectores clave y evidencia la desaceleración económica en Yucatán, aunque hay repuntes en la remuneración
La disminución del personal ocupado en los principales sectores productivos del país durante abril de 2026 enciende una señal de alerta para economías como la de Yucatán, cuya actividad depende en gran medida del comercio, los servicios privados, la construcción y las manufacturas, precisamente los rubros considerados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) en los Índices Globales de Personal y Remuneraciones de los Sectores Económicos (Igperse).
Aunque el reporte corresponde al ámbito nacional, sus resultados permiten dimensionar el panorama que enfrentan estados como Yucatán, donde el crecimiento económico de los últimos años ha estado impulsado por esos sectores y donde cualquier contracción del empleo termina impactando directamente en el consumo interno, la generación de riqueza y el bienestar de miles de familias.
De acuerdo con el Inegi, durante abril el Índice Global de Personal Ocupado descendió 0.1 por ciento respecto de marzo y acumuló una caída anual de 1.5 por ciento, reflejando que las empresas continúan
ajustando sus plantillas laborales pese a que las remuneraciones muestran una ligera recuperación.
El deterioro resulta todavía más evidente al comparar los datos con los de abril de 2025. En ese entonces el índice anual del personal ocupado registraba una variación de apenas -0.1 por ciento; un año después, la disminución se profundizó hasta -1.5 por ciento, lo que confirma que el mercado laboral formal continúa debilitándose. Asimismo, el personal dependiente cayó 1.4 por ciento anual y el no dependiente se redujo 3.3 por ciento.
Para Yucatán, este comportamiento adquiere especial relevancia debido a que el comercio, la construcción y los servicios privados representan una parte importante de la actividad económica estatal. En los últimos meses diversos sectores empresariales han advertido una menor velocidad en la inversión privada, así como un consumo más moderado, factores que suelen traducirse en una menor contratación de personal.
Se paga más, pero se contrata menos
Paradójicamente, mientras disminuye el número de trabajadores ocupados, las remuneraciones continúan creciendo. El Índice Global de Remuneraciones avanzó 1.1 por ciento mensual y 1.0 por ciento anual, mientras que las remuneraciones medias reales aumentaron 2.6 por ciento respecto de abril de 2025. Sin embargo, este incremento salarial no necesariamente implica una mejor condición económica para la población, ya que puede obedecer a ajustes salariales derivados de incrementos al salario mínimo o revisiones contractuales, mientras las empresas emplean a menos personas.
El contraste evidencia una realidad que comienza a observarse en distintas regiones del país: empresas que buscan conservar personal calificado mediante mejores salarios, pero que al mismo tiempo limitan nuevas contrataciones para contener costos operativos.
Para Yucatán, donde las autoridades estatales han promovido una narrativa de crecimiento económico sostenido basada en nuevas inversiones nacionales y extranjeras, los datos del Igperse representan un llamado de atención.
