Cambio climático favorecería al gusano barrenador en Yucatán

El cambio climático favorecerá la expansión del parásito en la Península de Yucatán, advierten especialistas del INSP y del Cinvestav

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El estudio también encontró evidencia de que los casos de miasis humana se concentran en las regiones de mayor riesgo
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El cambio climático podría convertirse en uno de los principales factores que favorezcan la expansión del Gusano Barrenador del Ganado (GBG) en el sureste del país, particularmente en la Península de Yucatán, donde se prevé un incremento en la presencia de este parásito tanto en animales de producción como en fauna silvestre, advirtieron investigadores del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) y de la Unidad Mérida del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav).

Los especialistas señalaron que la reinvasión de Cochliomyia hominivorax representa un desafío sanitario, ambiental y económico que demanda una respuesta inmediata, debido a que los escenarios climáticos futuros favorecen el establecimiento y dispersión de la mosca en amplias regiones del país.

La advertencia se basa en el estudio “Reinvasión biológica de Cochliomyia hominivorax (Diptera: Calliphoridae) en México: impactos y riesgos bajo diferentes escenarios de cambio climático”, publicado en 2026 en el Journal of Economic Entomology, elaborado por un equipo de 11 investigadores del INSP y del Cinvestav-Mérida.

El trabajo científico utilizó modelos de nicho ecológico de última generación (MaxEnt) para estimar las condiciones actuales y futuras de distribución del insecto. Para ello, los investigadores analizaron una base de datos integrada por 10 mil 204 reportes de brotes registrados entre 2001 y 2025 en siete países, de los cuales obtuvieron mil 972 registros únicos de presencia en animales para calibrar el modelo matemático.

Los resultados muestran que 27 de las 32 entidades federativas presentan condiciones ambientales favorables para el establecimiento del gusano barrenador. Sin embargo, las áreas con mayor idoneidad ambiental se concentran en el sureste mexicano, especialmente en Chiapas, Tabasco, Campeche, Oaxaca, Guerrero y la Península de Yucatán, mientras que estados como Ciudad de México, Aguascalientes, Guanajuato, Querétaro y Tlaxcala permanecen como territorios poco propicios.

Además, al incorporar los escenarios de cambio climático desarrollados por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), los modelos predicen una expansión de las zonas con condiciones óptimas para la supervivencia y reproducción del insecto.

El estudio también encontró evidencia de que los casos de miasis humana se concentran en las regiones identificadas como de mayor riesgo. Al analizar 238 casos registrados por el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (Sinave) entre 2025 y principios de 2026, los científicos detectaron una correlación espacial significativa entre los contagios y las zonas clasificadas por el modelo como altamente favorables para la presencia del parásito.

Los especialistas recordaron que el gusano barrenador afecta principalmente a personas en condición de vulnerabilidad, adultos mayores y habitantes de comunidades rurales, además de ocasionar severas pérdidas económicas en la ganadería al invadir heridas abiertas de bovinos, ovinos, caprinos, equinos y otras especies.

No obstante, advirtieron que el impacto trasciende al sector pecuario, ya que las áreas con mayor riesgo de establecimiento de la mosca coinciden con regiones de alta biodiversidad y riqueza de mamíferos, lo que incrementa la presión sobre la fauna silvestre, especialmente en ecosistemas que ya enfrentan problemas de fragmentación de hábitat y degradación ambiental.

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