Cementeras, bajo la lupa por contaminación del aire en Yucatán

El Corredor Industrial de Progreso y diversos bancos de materiales en Mérida preocupan especialmente a habitantes debido a la calidad del aire

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En México existen escasos estudios para determinar la relación entre enfermedades y la contaminación.
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La contaminación atmosférica generada por vehículos y por actividades industriales y extractivas representa un riesgo para la salud de la población de Yucatán, particularmente en zonas cercanas a cementeras, caleras, sascaberas, concreteras y bancos de materiales, advirtió Ricardo Torres Jardón, investigador del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático (ICAyCC) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

El especialista explicó que los principales contaminantes y sus fuentes varían de acuerdo con las características de cada región.

Mientras en la Ciudad de México uno de los principales problemas está relacionado con el smog y las emisiones vehiculares, en Yucatán existe una problemática particular asociada con la presencia de industrias y sitios dedicados a la extracción y procesamiento de materiales utilizados en la construcción.

En este contexto, señaló que las micropartículas generadas por cementeras, caleras y bancos de materiales pueden representar una preocupación para las comunidades ubicadas en sus alrededores, debido a la exposición constante a partículas suspendidas en el aire.

Focos rojos en el estado

Uno de los puntos señalados se encuentra en el Corredor Industrial de Progreso, donde la actividad de las plantas instaladas en la zona ha generado preocupación entre habitantes de Flamboyanes.

A ello se suma la dispersión de partículas durante determinadas condiciones meteorológicas, particularmente en la temporada de frentes fríos y nortes, cuando los vientos pueden favorecer el desplazamiento de contaminantes hacia zonas habitacionales del norte de Mérida.

La problemática también ha sido señalada en distintas comunidades y comisarías donde se ha denunciado la aparición o funcionamiento de bancos de materiales y sitios de extracción, entre ellas Baca, Xmatkuil, Xcucul Sur, Tebec, Hotzuc, Yaxcopoil, San José Tzal, Ticimul, Noc-ac, Cheuman, Petecbiltun y Texán Cámara, estas últimas pertenecientes a los municipios de Mérida y Umán.

Contaminación causa 1 de cada 6 muertes

Torres Jardón subrayó que uno de los principales riesgos de la contaminación no necesariamente radica en que una persona fallezca de manera directa por la exposición a la polución, sino en que ésta puede contribuir al agravamiento de enfermedades y condiciones de salud que ya padecen algunas personas.

El investigador consideró que la exposición a contaminantes puede contribuir al deterioro de la salud cuando existe una predisposición previa, por lo que llamó a prestar especial atención a las personas que padecen enfermedades respiratorias u otros problemas de salud que pudieran verse afectados por la mala calidad del aire.

Agregó que, en determinadas circunstancias, la combinación de distintos factores de riesgo puede generar consecuencias graves para la salud.

En ese sentido, destacó la importancia de fortalecer la vigilancia de la calidad del aire y los estudios que permitan conocer con mayor precisión los efectos de los contaminantes sobre la población.

En el caso de México, señaló que todavía son escasos los estudios específicos que permitan determinar con precisión la relación entre contaminación atmosférica y enfermedades en la población.

Un estudio publicado en The Lancet Planetary Health estimó que en 2019 se registraron al menos 9 millones de muertes prematuras asociadas con la contaminación a nivel mundial, lo que representaría 1 de cada 6 fallecimientos. 

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